Lari Mariano es una joven ‘multitarea’ que se ha forjado una exitosa carrera en el sector de la moda, de la discapacidad y, por tanto, en el de la inclusión de esta comunidad. Desde los ocho meses de edad ha tenido que hacer frente a un diagnóstico de parálisis cerebral que le ha impulsado a lograr hitos que se antojaban irreales.
La naturalidad de Larissa se hace latente en cada palabra que escribe, demostrando sus grandes dotes y su talento a la hora de redactar y divulgando la profesión de periodismo allá por donde pisa. También, desde su posición de persona con discapacidad, no se olvida de la accesibilidad, representada en «la disponibilidad».
En cualquier caso, Lari Mariano cree que ella va más allá de ser periodista o escritora; incluso trasciende más de lo que sus líneas pueden llegar a trasladar: «En este camino donde me llevan mis muletas -o mi silla de ruedas- creo en escribir con cariño, incluso con naturalidad, y en vivir con ligereza». También piensa que «el diálogo empodera los comienzos«.
Parálisis cerebral y un mundo lleno de posibilidades
Apenas era un bebé de ocho meses de edad cuando los doctores comunicaron a los padres de Larissa Mariano su diagnóstico: parálisis cerebral. El mundo se cayó sobre sus hombros, pero se sostuvo a medida que la pequeña Lari iba creciendo, derribando barreras en cada paso.
No obstante, reconoce que el camino no siempre ha sido fácil. Requirió de adaptación y cambios para volver a mirar al frente, lo que ayudó soberanamente a su familia. De hecho, parte de lo que es Larissa a día de hoy ya estaba bien definido desde el principio: «A los ocho años ya elegí ser periodista«. Y lo hizo para ofrecer al mundo la perspectiva de una persona con discapacidad.
Mariano comunica por y para la inclusión, la moda y «por todo lo que formó parte de los escenarios de este viaje». Gracias a este camino, ha podido encontrar personas que le han permitido descifrar una grata verdad que, en ocasiones, la sociedad intenta taparnos: «La diversidad es una realidad viva en el mundo actual«.
Ver esta publicación en Instagram
Por tanto, esta joven consiguió la graduación en periodismo y orientó su carrera en el sector de la moda, cubriendo algunos de los eventos más importantes de Sao Paolo o divulgando y creando contenido sobre este tema. Entendió, entonces, su faceta para transformar mediante la aceptación y hacer de la diversidad una opción y una práctica.
Así mismo, Lari estima que «el diálogo potencia los comienzos«. Este lema de vida le ha llevado a la conclusión de la importancia de reforzar cada mensaje que se emite sobre la inclusión de personas con discapacidad: «En este caso, también es mi motivación, porque es precisamente lo que me lleva a iniciar cada conversación«, indica.
La inclusión, «una calle de doble sentido»
Pertenecer al colectivo de las personas con discapacidad conlleva una gran responsabilidad, explica Lari. En su caso, «cada experiencia que he tenido me ha hecho reflexionar sobre la inclusión«, que no siempre es un concepto plenamente desarrollado en la sociedad y, a veces, pasa totalmente desapercibido.
Esa sensación, precisamente, es la que quiere eliminar Larissa: la inclusión debe ser una actitud de la sociedad respecto a quienes tienen una discapacidad; se deben diseñar comportamientos ingenuos para favorecer la calidad de vida de estos individuos que, indirectamente, repercutirá en el bienestar general de la población.

En esta línea, Mariano ha concluido que «la duda genera información y que podemos mejorar nuestras acciones basándonos en ella». Explica que es «la duda» quien conduce al conocimiento, permitiéndonos comprender el papel que desempeñamos en la inclusión, «ya que todos nos beneficiamos de ella porque proporciona acceso y nos hace pensar que es universal«.




