Laura Sánchez es madre de una niña con discapacidad y, a través de un vídeo en redes sociales, ha recordado que las plazas PMR no son aparcamientos VIP. Prácticamente a diario, Laura tiene que lidiar con conductores incívicos que hacen un uso inadecuado de las plazas PMR.
Mediante sus redes sociales (@unlugarllamadoholanda), Laura visibiliza constantemente la discapacidad, ayudando a sensibilizar y a concienciar a la sociedad. Además, Laura Sánchez es especialmente crítica con aquellas personas que no respetan las plazas PMR.
Una batalla constante por el respeto a las plazas PMR
En uno de sus últimos vídeos publicados en Instagram, Laura Sánchez ha vuelto a estallar ante una situación real vivida en la puerta de su casa: «Me paso por aquí para recordar que las plazas azules son para personas con discapacidad o para personas con movilidad reducida. He llegado a aparcar a la puerta de mi casa y había una persona sin acreditación».
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Seguidamente, Laura explica que «cuando se iba a bajar del coche le he dicho que necesitaba aparcar y se ha echado un metro para atrás, quedándose en las líneas que están en las plazas accesibles y me dice: ‘Ya puedes aparcar'».
Muchas personas siguen sin respetar las plazas de aparcamiento reservadas para personas con movilidad reducida (PMR), ya sea por desconocimiento o simplemente por gusto. Lo peor de todo es que muchas de estas personas llegan a faltar el respeto y a retar cuando se les recrimina esta acción.
En el caso de Laura, le comentó a esta persona que no podía aparcar de esa forma porque al situarse en las líneas junto a la plaza PMR no podía sacar la silla de ruedas. «Me ha mirado como si estuviera loca y me ha retado diciendo que no se iba a ir. Luego ha decidido marcharse», indica Laura, que añade que «las líneas que están en las plazas azules son para poder bajar la rampa, para poder bajar la silla de ruedas. No es extra de aparcamiento por gusto y por placer».
Empatía, respeto y generosidad
Este desagradable suceso le ocurrió a Laura junto a su hija en un día de lluvia. Sobre ello, argumenta que «en días como hoy, en los que está cayendo la mundial, cuando tienes que bajar la silla de ruedas, bajar a tu hijo en brazos y ponerlo en la silla de ruedas, te pones chorreando porque no puedes coger ni un paraguas».
Laura Sánchez se muestra desesperada ante este tipo de situaciones, asegurando que las tiene que vivir casi todos los días. «Estoy cansada de que los padres y madres de niños con discapacidad tengamos que lidiar con esto todos los días. No lo entiendo. No es tan difícil», confiesa.
Para finalizar esta reclamación, Laura también ha querido mostrar su agradecimiento a aquellas personas que sí hacen gala de la empatía, la generosidad y el respeto. Personas que «se acercan con un paraguas cuando te ven salir del coche» para mostrar su ayuda. «Gracias a todos aquellos que hacéis la vida de los demás un poquito más fáciles», concluye Laura, madre de una niña con discapacidad.




