El Departamento de Cirugía Neurológica de UChicago Medicine ha logrado reimplantar una médula espinal cortada a un niño de dos años llamado Oliver Staub. La operación, exitosa, ha sido catalogada como prácticamente un ‘milagro’ por parte de los responsables de la misma.
Después de un diagnóstico devastador, un grupo de médicos ha logrado lo que parecía impensable con Olvier Staub. Después de varias intervenciones quirúrgicas de elevado riesgo, este pequeño de dos años sonríe, habla y vuelve a respirar por sí solo.
Oliver Staub sufrió una rotura de la médula espinal
La vida de la familia Staub se sacudió para siempre el 17 de abril de 2025. Ese fatídico día, un vehículo blindado se estrelló a 112 km/h contra la minivan en la que viajaba la familia durante sus vacaciones en México.

Todos los ocupantes del vehículo resultaron heridos, aunque la peor parte fue para Oliver Staub, con solo dos años de edad. Desde la Universidad de Chicago explican que «el impacto desconectó la cabeza del niño de dos años de su columna vertebral, lo que resultó en una sección transversal de su médula espinal».
Los diagnósticos de los médicos fueron devastadores. En un primer momento comunicaron a Laura y Stefan, padres de Oliver, que su hijo tenía el cuello roto, que presentaba muerte cerebral y que moriría en cuestión de días. Sin embargo, la vida también ofrece historias milagrosas que también se deben contar al mundo.
Oliver Staub consiguió sobrevivir. Sus padres consiguieron el apoyo del futbolista alemán Toni Kroos tras varias publicaciones que se hicieron virales en Instagram. Así consiguieron viajar hasta Chicago, donde Oliver se sometió a dos cirugías de médula espinal con un gran riesgo en el ‘UChicago Medicine’.
Tras estas dos intervenciones, catalogadas como milagrosas, Oliver Staub actualmente habla ríe, mueve los dedos de las manos, mueve los dedos de los pies y ha comenzado a respirar por sí solo.
Mohamad Bydon, director del Departamento de Cirugía Neurológica de ‘UChicago Medicine’, asegura que ver sobrevivir a alguien de una lesión medular como esta «nunca se había registrado en neurocirugía ni en lesiones de médula espinal».
Este especialista, junto a un equipo multidisciplinario de cirujanos, ha sido uno de los encargados de salvar la vida a Oliver Staub y de reimplantar la médula espinal. Al respecto, comenta que «no creíamos que pudiera moverse jamás, y ahora mueve las cuatro extremidades. Este es un caso único y especial. Superó nuestras expectativas más ambiciosas».
Un milagro con la ayuda de los médicos y de Toni Kroos
Los padres de Oliver se agarraron a un pequeño hilo de esperanza cuando todo estaba prácticamente perdido. Los médicos constataron que había función cerebral y los padres pensaron que había una razón para luchar.
Antes de tirar la toalla, Laura y Stefan movieron cielo, mar y tierra para investigar sobre lesiones graves de médula espinal y buscaron a los mejores especialistas de todo el mundo. Entonces, contactaron al doctor Mohamad Bydon que los había impresionado con su innovadora investigación en terapia con células madre.
Bydon estudió el caso y fue sincero con los padres de Oliver sobre todo el proceso. Sin embargo, vio esperanza en el caso y se decidió a intervenir. «Nunca se debe descartar a un niño de 2 años. Pueden sorprender. Pero se requeriría un equipo multidisciplinario complejo, y ahí es donde la Universidad de Chicago podría ayudar», manifestó Bydon.
A pesar de ello, la cirugía y el traslado a Estados Unidos eran muy costosos para la familia. Una vez más, siguieron luchando y recaudaron dinero entre familiares, amigos y organizaciones benéficas.
Desperados por la situación, decidieron contactar con la Fundación Toni Kroos para exponer el caso y pedir ayuda. Solo dos días después, la directora de la Fundación, Claudia Bartz se puso en contacto con la familia para comunicar que la fundación asumiría todos los gastos. La noticia fue el primer paso de este proceso milagroso.
Después de todo esto llegó el momento de la intervención. La primera cirugía consistió en reconstruir la columna vertebral de Oliver, reparar la médula espinal y estabilizar la parte superior de su cabeza en relación a su columna cervical, utilizando varillas y tornillos de titanio. Dos días más tarde tuvo lugar la segunda operación, en la que se estabilizó la parte frontal de la médula espinal y se reparó una hernia existente en la misma.
Finalmente, Oliver recibió el alta el 15 de agosto de 2025. La familia ha decidido mudarse de Alemania a México, donde el pequeño de dos años recibirá fisioterapia de manera regular para avanzar en su recuperación. Según ha previsto el doctor Bydon, podrá retirarse el collarín en unos seis meses
Como conclusión, desde la Universidad de Chicago afirman que «los Staub pretenden regresar a Chicago en la primavera de 2026, cuando Bydon podría utilizar ensayos clínicos de terapia con células madre novedosas para mejorar las funciones físicas de Oliver, a la espera de la aprobación especial de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos».




