El mensaje de resiliencia de Natalia Marín tras una lesión medular: «Hay vida después de una discapacidad»

El mensaje de resiliencia de Natalia Marín tras una lesión medular

La resiliencia de Natalia Marín tras vivir con la discapacidad./ Facebook

La vida de Natalia Marín cambió para siempre en el mes de abril del año 2024. Las dudas sobre su futuro apenas salían de su cabeza y la discapacidad pesaba más que su capacidad para seguir mirando hacia adelante y con optimismo. Pero lo haría.

Consecuencia de una lesión medular que le obliga a ser usuaria de silla de ruedas, esta joven retransmite a través de sus redes sociales (@nata20_duque) cómo ha sido la llegada de la discapacidad a su día a día y cómo ha sido capaz -está siendo- de adaptarla en su rutina.

A pesar de haber recorrido ya un notable camino, lo cierto es que Natalia continúa trabajando para recuperar la mayor independencia y autonomía posible, a la vez que intenta normalizar la lesión medular como una condición más de su vida, como otras tantas que tenía antes de convivir con la discapacidad.

Hay vida después de la discapacidad

Como usuaria de silla de ruedas e integrante del colectivo de la discapacidad, Natalia todavía trata de asimilar el cambio que ha experimentado su vida. De momento trata de lidiar con la inclusión y accesibilidad en algunos entornos, así como con la importancia del lenguaje: «Nunca le puedes decir a alguien que supere algo por lo que jamás has pasado tu».

«Mi vida ahora es en silla de ruedas y depender de alguien cuando antes hacía todo sola». Esa es la magnitud del cambio que Marín debe aceptar para volver a confiar en ella y tratar de ‘recuperar’ a la persona que realmente es y que la lesión medular no le ha permitido vislumbrar hasta ahora.

Sin embargo, el paso del tiempo, la adaptación y la necesidad de sentirse ‘Natalia’ de nuevo ya permiten a esta joven ver algo de luz al final del proceso: «Siempre trato de ver algo positivo en todo esto que me pasó, aunque el camino sea difícil».

Así mismo, tras un largo periodo de convivencia con la lesión medular, de ‘peleas’ con su silla de ruedas y de momentos donde parecía que la autonomía no volvería a aparecer, lo cierto es que Natalia ya es capaz de hablar de superación y de resiliencia en su testimonio de vida.

«Hay vida después de la discapacidad» son las declaraciones que Natalia Marín ha querido compartir con su fiel comunidad de seguidores mediante las redes sociales. A pesar de todo, y reconociendo que «no ha sido fácil«, la vida le ha hecho comprender que siempre se debe seguir adelante.

Asimilar y aceptar

Dos años después de la lesión medular que le arrebató la posibilidad de caminar, Natalia Marín reconoce que «estoy aún en proceso de asimilar lo que me pasó». No es sencillo digerir un cambio tan notable y tan repentino en la vida; ni siquiera es un acto voluntario: «Es loco como la vida te cambia pero impresionante».

Además, otro de los motivos que le dificultan la aceptación es la permanente sensación de molestia: «Lo que me dejó la lesión medular, aparte de otras cosas, es tener que vivir con dolor todos los días».

Igualmente, también es consciente de que «sufrimos más en la mente que en la realidad«, por lo que trabaja en esa dirección, intentando calmar sus pensamientos para, posteriormente, seguir trabajando en ella misma y en lo que sí depende de su esfuerzo.

A modo de conclusión, y tras dos años de estrecha convivencia con la discapacidad, Natalia Marín asegura que «la única persona que me va a ayudar a salir de aquí soy yo», por lo que está plenamente convencida de sus capacidades para tenderse una mano a sí misma y mantener la superación y resiliencia en lo más alto.

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