Como le gusta decir a su amiga Paula sobre Nuria: «Pobre, no le funcionan las ‘piernitas‘, pero por lo demás todo bien». Esa es, tal vez, la mejor definición de esta joven gallega y atleta en silla en ruedas que se tuvo que enfrentar cara a cara a la vida siendo una niña de cinco años de edad.
Nuria López es una joven natural de Licín -provincia de Lugo- y paratleta con una amplia y exitosa trayectoria en el mundo del deporte: ocho veces récord nacional y dieciocho veces campeona de España. No obstante, su pasión siendo niña era la gimnasia rítmica, una modalidad que solía practicar hasta que sufriera un accidente de camino al colegio.
Con apenas cinco años, esta popular deportista, viajera y usuaria de silla de ruedas fue atropellada de forma trágica por un coche. Trasladada al hospital, los exámenes y pruebas médicas le desvelaron el alcance de su diagnóstico: lesión medular. Desde ese momento no ha podido volver a caminar, aunque eso no ha hecho que se detenga ante nada.
Integración y mismas oportunidades
A pesar de las severas dificultades que Nuria López se ha encontrado por el camino, ha conseguido terminar sus estudios es graduada en dirección de empresas y en finanzas. Compagina su trabajo con el deporte, concretamente con el atletismo en las distancias de 100, 200 y 400m.
Previo al accidente que le ocasionó la lesión medular y formar parte del colectivo de la discapacidad, Nuria ya solía practicar gimnasia rítmica cuando era una niña. Posteriormente, ya en silla de ruedas, le recomendaron la práctica de natación «para fortalecer el cuerpo». Y así estuvo desde los cinco hasta los dieciséis «pero la verdad que nunca me interesó, era como una rehabilitación obligada«, reconoce en una entrevista a Obbocare.
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Después se decantó por el tenis en silla y el bádminton, «hasta que finalmente di con el atletismo». Desde entonces, López ha sentido lo que es inaccesibilidad y la exclusión de las personas con discapacidad, motivo que le ha instado a reclamar una mayor integración de esta comunidad dentro de la sociedad.
Para Nuria López, la verdadera integración es que «todas las personas con discapacidad tengamos las mismas oportunidades y derechos que quien no la tiene». Por ello, de este modo, también expone que «indiferentemente de la discapacidad deberíamos de tener el pleno derecho a una vida corriente». Por tanto, cree que «la discapacidad no debería de ser algo que suponga un coste extra al ciudadano«.
Positividad e ilusión
«Sería mentir si dijera que no es una limitación, claro que lo es«, indica Nuria López sobre la diversidad funcional, como recoge Obbocare. No obstante, por otro lado, esta joven deportista también lanza un mensaje de positividad: «No se puede es vivir bajo esa sombra de limitación.
Por tanto, «cuando más imposible es un reto solo el hecho de estar intentándolo ya te reporta satisfacción», relata. Así mismo, Nuria es un escaparate de positividad e ilusión permanente, a pesar de que convive con una lesión medular desde los cinco años de edad: «Me encanta transmitir alegría, una sonrisa, y que el hecho de ver a una persona en una silla de ruedas no tiene por qué verse como una persona triste o apagada«.
Por tanto, para concluir, López destaca que las personas con discapacidad son individuos «con vidas normales, solo que un poco más adaptada a las necesidades que podamos tener cada uno». Merecen exactamente el mismo respeto, empatía e igualdad de oportunidades reales.




