La declaración de Pedro Brito es una auténtica declaración de intenciones. Su entusiasmo solidario y sus ganas de querer ayudar siempre a los demás es una de las características que más y mejor le definen, incluso siendo él mismo una persona que también precisó de esa ayuda unos años atrás.
También conocido como ‘Paco el Morlaco‘, este joven perdió su brazo derecho cuando apenas era un niño. Hoy, años después, ha logrado recuperar su vida, su confianza y la movilidad de esa extremidad gracias a una prótesis que simula la función de aquel brazo que la vida le quitó.
Y, al igual que él, quiere que el resto de personas que han pasado por una situación similar también experimenten la sensación de volver a sentirse útil en la sociedad y dejar de ver la discapacidad como una limitación. Es cierto que el proceso será largo, pero el proyecto es una magnífica noticia para quienes precisen de esta segunda oportunidad.
Todos vivimos desafíos
Pedro Brito es una persona que se ha tenido que enfrentar a un desafío importante desde que era un niño: la pérdida de un brazo. Más allá del dolor físico, aquel menor tuvo que ser valiente para aceptar la situación y comprender que la vida le exigía adaptarse a esa nueva forma de vivir. No sólo se sobrepuso a eso, sino también a todo tipo de comentarios y barreras sociales que trataban de limitarle.
Ese «desafío«, como él mismo lo tilda, le hizo creer más en sí mismo y confiar en sus posibilidades. Más tarde llegaría la oportunidad de volver a recuperar el ‘brazo’; más bien, la función de la extremidad, bajo el amparo de una prótesis que simulaba los movimientos y acciones. Sin duda, un importante paso adelante.
Hoy, mediante las redes sociales, donde ya cuenta con una importante red de seguidores, ‘Paco el Morlaco‘, narra cómo fueron esos momentos de dudas e incertidumbre, pero también explica de qué manera se puede escapar de ellos. El objetivo, no obstante, es ayudar a otras personas que así lo necesiten desde su propio testimonio.
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«Todos vivimos desafíos, unos más complicados que otros», indica Brito. De este modo, también menciona cómo entender ese tipo de situaciones: «Podemos decidir verlos como obstáculos o como oportunidades«. No es sencillo encontrar la fortaleza en la incertidumbre, pero sí contar con personas de apoyo alrededor de una problemática de este calibre, que siempre serán un punto de inflexión para seguir creciendo.
Así mismo, ‘Paco el Morlaco‘, insiste en que la discapacidad no debe suponer ningún tipo de limitación para quienes la presenten. Hay que adaptarse y entender que «se pueden hacer un montón de cosas» a pesar de los problemas que se pueden acarrear, un hecho que también fomenta la participación de los más pequeños en la vida social.
‘Paco el Morlaco’ y sus prótesis
Detrás de la figura de ‘Paco el Morlaco‘ se esconde la persona de Pedro Brito, un joven sin mano derecho fruto de un accidente cuando era pequeño. Desde entonces, se adaptó a su situación y aprendió a vivir sin esa extremidad. No obstante, no se conformó y siguió en la búsqueda de nuevas posibilidades, que le alzaron hasta conseguir fabricar sus «propias prótesis«.
Esas prótesis, ahora las comparte con otras personas que así las necesiten; hechas a medida, tratan de recuperar la movilidad y la confianza de los pacientes. Comenzó con materiales que encontraba dentro de su propia vivienda, como madrea, plásticos o «chatarra». No obstante, el apoyo de su entorno y de los primeros modelos le han permitido incluir la tecnología 3D en sus modelos.

Su idea de trabajo está clara: «Ayuda sin limites con prótesis personalizadas para quienes más lo necesitan». Así es como se define Pedro Brito. Gracias a esa labor de investigación, fabricación y puesta en marca, ‘Paco’ ya ha podido ayudar a varias personas que así lo requerían, devolviéndole las ganas de sentirse parte activa dentro de la sociedad y retomando la confianza en sus propias posibilidades.




