Pau Brunet es un niño de 12 años de edad diagnosticado con TDAH y Autismo. A través de sus capacidades comunicativas, Pau ayuda en sus redes sociales, radios y medios de comunicación a concienciar a la sociedad sobre el autismo.
Este pequeño tiene una misión clara desde hace años, que no es otra que concienciar, visibilizar y normalizar lo que significa ser una persona con autismo en la actualidad. Aunque no es una tarea fácil para un niño de su edad, Pau lo hace con pasión. Su objetivo es «cambiar el mundo para que sea más comprensivo con las personas neurodivergentes.
La reflexión de Pau sobre sus pensamientos
En uno de sus últimos vídeos publicados por Pau en sus redes sociales, rescatado por Tododisca, Pau Brunet expone una situación que le ocurre a muchas personas con autismo. Y es que las personas autistas suelen tener numerosos pensamientos en la cabeza de manera recurrente.
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Resulta preciso aclarar que las redes sociales de Pau la manejan sus padres. De hecho, en la mayoría de los vídeos de Pau suelen aparecer sus padres, con los que también comparte reflexiones y vivencias.
«Mi cerebro no se apaga nunca. Es una cosa que me pasa siempre. Siempre tengo muchos pensamientos en la cabeza. Me fijo en cosas que no deben ser en lo que debo fijarme», indica Pau.
Para exponer esta situación con mayor claridad, Pau Brunet utiliza el siguiente ejemplo: «Es decir, si me están hablando en la clase de matemáticas sobre una raíz cuadrada, a lo mejor estoy viendo que una luz parpadea o que un compañero le está sacando punta a un lápiz».
Sobre este asunto, Pau confiesa que «es algo que me desconcentra mucho. Es como tener mil pestañas en el cerebro abiertas a la vez. No sé cuál cerrar o cuál dejar abierta. Es una desconcentración constante». En cualquier caso, aclara que «esto no siempre es malo».
De hecho, este pequeño con autismo matiza que «algunas veces es bueno, porque te puede ayudar a tener nuevas ideas y mejorar la creatividad realmente. Solo que mi cerebro cuando se llena demasiado de pensamientos, tengo que tomarme un tiempo de relax y disociar. Mi cerebro nunca se apaga, solo estoy aprendiendo a bajar el volumen».
Una situación común en muchas personas con autismo
Esta experiencia expuesta por Pau Brunet es algo que le ocurre a muchas personas con autismo. En este sentido, las personas autistas sienten que su mente no se detiene nunca, procesando una gran cantidad de estímulos al mismo tiempo.
En ocasiones, este hecho puede ocasionar que sea complicado detectar qué estímulo es realmente el importante, afectando a la concentración y a la regulación diaria. Si bien, tal y como ha explicado Pau, esta situación no siempre tiene por qué ser mala.
Al respecto, Pau Brunet asegura que «con una buena gestión, estrategias adecuadas y terapias acompañadas por profesionales, estos retos pueden mejorar muchísimo».




