El exfutbolista del Manchester United, Paul Scholes, ha anunciado que deja su trabajo como comentarista para dedicarse 100% a su hijo Aiden, de 20 años de edad y diagnosticado con autismo.
Scholes ha participado recientemente en el podcast ‘Stick to Football’, donde pudo charlar con excompañeros y también leyendas del Manchester United, como Gary Neville o Roy Keane.
Una vida profesional que gira en torno a su hijo
Durante su participación en el podcast ‘Stick to Football’, Scholes confesó que su vida profesional en la actualidad gira completamente en torno a su hijo. Aiden está diagnosticado con autismo severo y es no verbal.

Paul Scholes se retiró como futbolista profesional en el año 2013, después de toda una vida defendiendo los colores del Manchester United. De hecho, es considerado como uno de los mejores jugadores de la historia de los ‘Red Devils’.
Desde hace unos años, el exfutbolista inglés se dedica a comentar partidos de fútbol en diferentes canales de televisión. No obstante, recientemente ha tomado la decisión de abandonar su trabajo como comentarista para dedicarse plenamente al cuidado de su hijo.
Al respecto, en el podcast mencionado anteriormente, Scholes confesó que «mi trabajo actual gira en torno a sus rutinas, ya que sigue un horario muy estricto cada día, así que decidí que todo lo que haga estará centrado en Aiden».
Tal y como él mismo ha aclarado, comparte la custodia de Aiden con su expareja, Claire. En este sentido, el exfutbolista está con su hijo durante tres noches por semana.
Debido al autismo severo que presenta, Aiden es un chico con necesidades muy especiales. Por ello, Paul Scholes se ha visto obligado en numerosas ocasiones a rechazar diferentes trabajos para atender a su hijo.
La experiencia de Paul Scholes como padre de un hijo con autismo
Además, Paul Scholes también ha compartido su experiencia como padre con autismo. Acciones como estas ayudan a visibilizar el autismo y los procesos complejos que afrontan los familiares.
Ver esta publicación en Instagram
En el caso de Scholes, el diagnóstico de autismo de su hijo llegó cuando aún jugaba en el Manchester United. Los primeros momentos fueron complejos, llegando a afectar al futbolista en su rendimiento en el terreno de juego.
Además, Paul Scholes se guardó todo para él ocultando su situación. Ni sus compañeros ni el entrenador podían llegar a comprender los motivos que habían provocado un bajón en el rendimiento de uno de los mejores jugadores del equipo.
Los años más complicados fueron cuando Aiden tenía entre 3 y 15 años. Sobre aquellos años, Scholes comenta que «hubo un momento en que pensé que podría tener que ir a una residencia de cuidado. No sabía cómo manejarlo».
Sin embargo, en los últimos cinco años se han producido cambios importantes en la vida de Aiden. «Nunca va a ser neurotípico, pero es genial y tienes que aceptarlo. Tuvimos momentos terribles, terribles, pero como está ahora, es increíble. Es un niño feliz«.
A través de su testimonio, Paul Scholes busca visibilizar el autismo y normalizar esta situación en el ámbito del mundo del fútbol. De hecho, el futbolista inglés no se ha abierto completamente hasta retirarse profesionalmente.
Acciones como la suya o la de Marc Cucurella, futbolista de la selección española y padre de un niño con autismo, ayudan a visibilizar una realidad que durante muchos años ha permanecido oculta.




