Investigadores de la Universidad de Colonia han podido constatar que el pez cebra es capaz de regenerar sus vías nerviosas y restaurar su función motora tras una lesión medular. Este interesante hallazgo podría abrir una vía, a largo plazo, para el desarrollo de terapias para humanos con lesión medular.
El descubrimiento de los investigadores de la Universidad de Colonia es impactante. Y es que el pez cebra es capaz de regular la inflamación y la formación de tejido cicatricial. Así, las células específicas de este tejido conectivo permiten regenerar las vías nerviosas después de una lesión medular.
Regeneración de las vías nerviosas tras una lesión medular
Las personas que sufren una lesión medular grave, en la mayoría de casos, suelen quedar paralizadas permanentemente. Esto ocurre porque las fibras nerviosas seccionadas no vuelven a crecer, debido a que el tejido cicatricial y la inflamación persistente no permiten la regeneración.

Sin embargo, los investigadores de la Universidad de Colonia han podido certificar que el pez cebra es capaz de sanar por completo al regenerar las fibras nerviosas, incluso después de lesiones medulares graves.
Los resultados de este trabajo de investigación han sido recogidos por Tododisca tras su publicación en la revista ‘Cell Reports’. Así, se trata de un acontecimiento que podría servir para abrir nuevas terapias para personas con lesión medular.
Concretamente, en el estudio que nos atañe, los responsables de la investigación analizaron las médulas espinales lesionadas del pez cebra a nivel unicelular. En este trabajo exhaustivo, los investigadores pudieron observar que las células especiales del tejido conectivo (fibroblastos) cumplen una función por partida doble.
En primer lugar, los fibroblastos ofrecen una respuesta inflamatoria para iniciar la curación para que el tejido afectado pueda generarse. Del mismo modo, estas células especiales del tejido conectivo también suprimen la síntesis de componentes de la cicatriz que inhiben la regeneración en mamíferos y humanos. Como ocurre en las personas, esta acción previene la formación permanente de tejido cicatricial.
Utilizar los hallazgos para la regeneración en humanos
El profesor Dr. Daniel Wehner, del Instituto de Zoología de la Universidad de Colonia, comenta que «el pez cebra controla la inflamación y la cicatrización con gran precisión cuando la médula espinal sufre una lesión medular».
Al respecto, asegura que «nuestro objetivo es utilizar este conocimiento para desarrollar enfoques terapéuticos que promuevan la regeneración en humanos. Si comprendemos qué señales regulan la regeneración, podríamos, a largo plazo, encontrar maneras de promover terapias para reparar la médula espinal también en humanos».
En cualquier caso, los investigadores hablan de una situación a largo plazo para trasladar los nuevos hallazgos en el pez cebra a nuevas posibles terapias para personas con lesión medular. Supone un descubrimiento esperanzador, pero que aún necesita una investigación en profundidad.
Como conclusión, el profesor Wehner indica que «los hallazgos proporcionan valiosos puntos de partida para un análisis más profundo de los mecanismos de regeneración en el pez cebra, así como en otros animales y en humanos».




