Desde su papel como influencer y creador de contenido en redes sociales, Quim Vilamajo fomenta las capacidades de las personas con discapacidad y promueve una mayor empatía y diversidad en la sociedad. Todo ello, además, lo hace desde su propio diagnóstico de síndrome de Down.
Natural de Tárrega, en la provincia de Barcelona, esta joven catalán cercano a la treintena de edad siempre había imaginado como sería ser influencer y tener su propia ‘marca personal registrada‘ en la sociedad. Lo ha conseguido a la vez que se ha encargado de ir derribando prejuicios y mentalidades que no eran capaces de valorar a las personas con síndrome de Down, dotándoles de un lugar en el mundo a través de su ejemplo.
Precisamente, en redes sociales es donde ha alcanzado una severa notoriedad y las plataformas donde acumula una importante red de seguidores. En ese espacio comparte cómo superar barreras, denuncia situaciones o actitudes que no le gustan o, directamente, demuestra que se puede vivir con síndrome de Down y ser igual de capaz que cualquier otra persona.
Empatía y diversidad desde el síndrome de Down
A Quim Vilamajo, como él mismo indica, lo que más le ha motivado a lanzarse al siempre complejo mundo de internet y de las redes sociales ha sido querer «explicar a la sociedad que soy igual de capaz que los demás, que puedo hacer las cosas bien, si me lo propongo, y que puedo conseguir todo lo que se me presente».
Prueba de ello es que el síndrome de Down no le ha robado la independencia para desplazarse o vivir de forma autónoma en un piso compartido, sin la presencia de su familia. No obstante, a decir verdad, él ha sido el encargado de lograr esa autonomía personal de la que presume en redes, viajando y disfrutando de su vida.
En esta línea, su actitud «puede ayudar a la gente a entender mejor las capacidades reales de las personas con síndrome de Down«, revela Vilamajo. Así mismo, en declaraciones a Vilaweb, este catalán afirma cual es su deseo en redes sociales: «Que la sociedad se dé cuenta de los errores que a veces comete cuando trata con una persona con síndrome de Down. Que sean conscientes de ello, porque tengo muchas cosas que enseñar y aportar».
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Por tanto, no hace caso omiso a su objetivo: hablar de las capacidades de las personas con síndrome de Down, de empatía y de diversidad. Esas son las tres aristas sobre las que emerge su figura. Del mismo modo, hace hincapié en una realidad que se extiende al colectivo de la discapacidad, aunque con énfasis a la Trisomía del 21: los infantilismos.
La frustración de que siempre le traten como un niño pequeño le ha invitado a llevar barba, algo que, explica, tiene un motivo: «Expresar la identidad adulta, porque a veces me siento juzgado por la percepción de los demás«. No obstante, como el resto de mortales, Vilamajo admite tener capacidades, pero también límites y cosas que se escapan de sus condiciones reales.
Tomar decisiones por su bienestar
La autonomía y la independencia más absoluta son las ‘patas’ que sostienen la personalidad de Quim Vilamajo en redes sociales y en la vida real. Desde el aseo personal, emprender viajes o crear contenido propio para estas plataformas. Aun así, lanza un importante consejo para quienes, como él, tienen síndrome de Down y desean gozar de esa rienda libre: «Apoyarse en las personas que le ofrecen apoyo«.
En esta línea, avisa de que «las personas con síndrome de Down sabemos cuidarnos de nosotros mismos y tomar decisiones por nuestro bienestar». Vilamajo es responsable e independiente, valores que la vida le ha instado a desarrollar a medida que iba creciendo, contando con el respaldo de su familia.
Por tanto, con cada pequeño gesto que promueve, Quim rompe prejuicios, esquiva actitudes y rompe barreras con paso firme: «Cuando explico que confío en mis capacidades, no es arrogancia», sino que «es autoestima, esfuerzo y autonomía«, expone.
Por ello, Vilamajo subraya que él también desea formar parte activa de la sociedad y sentirse arropado: «Yo también quiero que mi voz sea escuchada y que mi esfuerzo se valore«, explica. Con él, las personas con síndrome de Down siempre estarán perfectamente representadas, así como sus capacidades.




