La Organización Nacional de Ciegos Españoles –ONCE-, cuya labor social se sustenta en «el acceso a la educación, el empleo y la plena ciudadanía de las personas con discapacidad«, ha elaborado una guía con los «requisitos» que debe cumplir el braille para que cumpla con las características de legibilidad y accesibilidad.
Las personas ciegas hacen uso de esta sistema de lectura para diferentes situaciones cotidianas de la vida, siendo una forma accesible de participación y una herramienta para sentirse parte de la sociedad a la que pertenecen. Por ello, precisamente, es imprescindible el buen cumplimiento de las condiciones sobre este mecanismo.
«¿Sabes que el braille no se puede poner de cualquier forma?», preguntan desde la ONCE en relación a las personas ciegas. Su utilidad cobra una importante relevancia para fomentar el bienestar y la calidad de vida de estos individuos, por lo que esta entidad enumera y explica cómo se debe estipular el sistema de lectoescritura.
Requisitos del braille para personas ciegas
El braille, que es el sistema de lectoescritura universal para este colectivo, debe cumplir una serie de condiciones y requisitos para que «pueda ser legible y accesible para que las personas ciegas y con discapacidad visual puedan leerlo con la yema de sus dedos», indican desde la ONCE.
En este sentido, la entidad nacional detalla que el sistema de braille «tiene un grosor y altura específicos para que se pueda leer con facilidad». Así mismo, aseveran que, «más o menos, tiene de grosor entre 1,2 y 1,9 mm y la altura es de 0,5mm», ideal para las personas ciegas.
Del mismo modo, mediante una explicación visual compartida en redes sociales, la ONCE también revela que «cada carácter braille está formado por una celda de 6 puntos y siempre tienen la misma altura y anchura«; igualmente, agregan que «estas medidas también se aplican en la señalética, cartelería o envases«.
Por su parte, «los libros en braille pueden estar escritos a una cara o a doble cara, depende mucho del nivel de lectura de la persona que vaya a leer ese libro», destacan desde la ONCE. De este modo, estos requisitos son esenciales para una correcta interpretación del sistema lectoescritura para personas ciegas o con discapacidad visual.
Sólo bajo el cumplimiento de estas condiciones, el braille será un sistema accesible para cualquier usuario que tenga que hacer uso de él. Mientras, desde la Organización Nacional de Ciegos Españoles seguirán apostando por la accesibilidad de esta comunidad y fomentando herramientas que aumenten su inclusión social.
Un derecho reconocido
La ONCE explica qué es el braille y qué importancia tiene en la vida de las personas ciegas. Lo define como «el código de lectoescritura universal utilizado por las personas con deficiencia visual grave o ceguera total», por lo que debe ser accesible para una correcta interpretación bajo los parámetros anteriormente mencionados.
También indica que «cada letra o símbolo en cualquiera de los idiomas del mundo cuenta con su equivalente táctil dentro de uno o varios cajetines imaginarios de combinaciones de 6 puntos», basados en el tacto de la yema de los dedos de estos usuarios.
Sin embargo, desde la ONCE destacan que el braille «es un derecho reconocido en la Convención de los Derechos de las Personas con Discapacidad de la ONU y reclamado como tal por la Unión Mundial de Ciegos y todas las asociaciones vinculadas con la misma», poniéndolo de manifiesto.
