Robert es un vecino con discapacidad de 42 años de edad de La Lagunas (Mijas), un municipio de la provincia de Málaga. Recientemente ha denunciado el robo de su silla de ruedas en su propio edificio.
Los compañeros de ‘Diario Sur’ han recogido el testimonio de Rober, una persona con discapacidad que ha visto cómo le roban algo tan importante para su vida como es su silla de ruedas. «No imaginaba que alguien pudiera robar a un discapacitado; ni las ratas», expone Rober.
Roban la silla de ruedas a un hombre con discapacidad
Robert quedó en silla de ruedas a consecuencia de una operación para colocarle un bypass. En esta intervención quirúrgica su médula se vio afectada. Desde ese momento, este vecino de Las Lagunas necesita una silla de ruedas para desplazarse. Su vida cambió por completo.
En concreto, Robert utiliza una silla de ruedas motorizada para moverse. Su silla de ruedas tiene un precio superior a 4.000 euros, lo que supone un importe elevado para la mayoría de personas.
Así, el pasado 21 de noviembre de 2025, a Rober le robaron su silla de ruedas en el interior de su propio edificio. Se trata de un hecho que ha afectado de manera considerable al día a día de este ciudadano. El robo se produjo en el rellano del ascensor.
Todo sucedió en una tarde en la que Robert llegó a su casa tras realizar algunas compras. Metió las bolsas en el ascensor, dejó la silla en la puerta y subió a su casa para colocar la compra. En ese espacio de tiempo, un ladrón aprovechó para robar la silla de ruedas.
Más allá del impacto material, se trata de un gran impacto en la vida de Robert, que necesita su silla de ruedas para su día a día. Debido a sus problemas neuropáticos, este ciudadano apenas puede caminar, por lo que su silla de ruedas es fundamental en su vida.
La desesperación de Robert
De un día para otro, Robert ha perdido su silla de ruedas. Además, esta silla de ruedas tenía incorporado un motor de la marca Handbike-Wella, con un precio de más de 4.000 euros.
Actualmente, Robert es un ciudadano que vive de su pensión mensual, por lo que adquirir otra silla de ruedas motorizada supone un gasto de gran relevancia para él. Durante estos días, Robert está desesperado por esta situación.
Y es que Robert tiene grandes dificultades para caminar. Prácticamente no puede moverse. Este vecino de Las Lagunas no puede llegar a imaginar cómo una persona es capaz de robar una silla de ruedas a una persona con discapacidad, con todo lo que ello conlleva.
Tras este suceso, Robert se puso en contacto con el presidente de la Comunidad de Vecinos para consultar si algún vecino había podido ver algo. Así, pudieron observar en las cámaras de seguridad cómo un joven con una gorra accedió al edificio y cogió la silla de ruedas de Robert.




