La Lengua de Signos es el sistema de comunicación que utilizan las personas sordas y las personas mudas para comunicarse. Es necesario aclarar que no existe una Lengua de Signos universal para todos los países, sino que cada país tiene su propia Lengua de Signos, al igual que ocurre con los idiomas. En España por ejemplo, existe la Lengua de Signos española y la Lengua de Signos catalana.
Desde la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE) explican que «La Lengua de Signos es una Lengua natural de carácter visual, gestual y espacial con gramática propia que reúne todas las características y cumple las mismas funciones que cualquier otra lengua».
España, pionera en la Lengua de Signos
Históricamente, las personas sordas y las personas mudas han sufrido una gran discriminación por parte de la sociedad. No fue hasta el siglo XVI cuando comenzaron a aparecer los primeros sistemas de comunicación para las personas sordas. Supuso el primer paso para la inclusión de las personas sordas y las personas mudas en la sociedad.
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Por lo general, el origen de la primera Lengua de Signos es difuso, por lo que no se puede afirmar algo con rotundidad. Sin embargo, algunos reputados historiadores sitúan el origen de la Lengua de Signos en España, y más concretamente en la figura de Fray Pedro Ponce de León.
Algunas teorías, incluso, sitúan la Lengua de Signos anterior a las lenguas orales. Es decir, en la prehistoria nuestros antepasados se comunicaban a través de signos y gestos. Por todo ello, la Lengua de Signos se entiende como el método de comunicación más antiguo de la historia de la humanidad.
Del mismo modo, la teoría nos dice que la Lengua de Signos comienza en el momento en el que dos personas sordas entran en contacto y buscan la manera de comunicarse. Por todos estos motivos, situar el origen de la Lengua de Signos resulta complejo.
Sin embargo, algunos textos e historiadores sitúan el origen de la Lengua de Signos en España, a mitad del siglo XVI. Fue el monje benedictino Fray Pedro Ponce de León, el encargado de desarrollar un modo de comunicación que cambiaría la historia de la humanidad.
Fray Ponce de León, el precursor de la Lengua de Signos moderna
Fray Ponce de León fue el primer maestro de niños sordos en España, utilizando diferentes gestos con el objetivo de enseñar a los niños sordos a escribir y a comunicarse. Inicialmente, esta enseñanza se dirigía a los hijos sordos de la nobleza. Sin embargo, a raíz de Fray Pedro Ponce de León, la educación hacia las personas sordas se fue extendiendo por todo el territorio europeo. No fue hasta el siglo XVIII cuando se fundó en España el primer colegio de niños sordos, llamado ‘El Real Colegio de Sordomudos’.
En la actualidad sabemos que las personas sordas son solo sordas, por lo que es inadecuado llamarlas ‘sordomudas’. No obstante, en aquella época, se tenía la creencia de que las personas sordas también son mudas. Siglos después, algunas personas continúan cometiendo el mismo error.
Por todo lo expuesto anteriormente, Fray Ponce de León es considerado el gran precursor de la Lengua de Signos moderna. Sin embargo, la Lengua de Signos es un sistema de comunicación que ha experimentado un continuo desarrollo a lo largo de los años y de los siglos. Como cualquier idioma oral, la Lengua de Signos también se encuentra en contínuo movimiento.
Otro momento histórico en la historia de la Lengua de Signos también se sitúa en Francia en 1760. El sacerdote francés Charles-Michel de L’Èpeé elaboró un método de educación más completo para las personas sordas y las personas mudas. Un método que culminó con la fundación de la Institución Nacional de Sordomudos en París.




