Las plazas de aparcamiento destinadas a personas con discapacidad o con movilidad reducida no son un espacio libre para cualquier vehículo, sino que están reservadas para este colectivo, que deberá presentar la autorización pertinente en forma de tarjeta que verifique su estado.
En este sentido, lamentablemente, no es inusual ser testigos de un uso fraudulento o irregular de estas tarjetas de aparcamiento PMR por parte de ciertos conductores, que emplean este documento de familiares que no ocupan plaza en el vehículo, no disponen de permiso de conducción o, incluso, ya han fallecido.
Por tanto, desde el Ayuntamiento de Les Borges Blanques, un municipio de Lleida, han decidido endurecer las medidas y las sanciones contra quienes opten por este incívico comportamiento y emplee irregularmente las tarjetas de aparcamiento PMR. Según han desvelado, propondrán a estos usuarios a sanciones que podrían alcanzar los 1.500 euros de multa.
Sanciones por mal uso de tarjetas PMR
Tarjetas de aparcamiento de personas de movilidad reducida caducadas y no renovadas, fotocopias de este documento o, directamente, la ausencia de cualquier elemento distintivo que identificase al vehículo como propiedad de una persona con discapacidad. Esas son algunas de las situaciones que han denunciado los agentes de la Policía Local de Les Borges Blanques.
Ante esta triste realidad que afecta a un notable colectivo, el Consistorio ha decidido tomar cartas en el asunto y establecer un marco legislativo que implique la posibilidad de sancionar a los infractores con un importe considerable, según la gravedad del acto. Por ello, la cuantía varía entre los 300 y los 600 euros de multa.
No obstante, aclaran que, debido al incremento de tarjetas falsificadas, fotocopias de este documento o la presencia de acreditaciones pertenecientes a individuos ya fallecidos, la sanción podría incrementar hasta los 1.500 euros. El objetivo es preservar estas plazas de aparcamiento PMR a personas que realmente necesiten hacer uso de ellas, tal y como se recoge en el Reglamento General de Circulación.
Este comportamiento debe acarrear consecuencias y por ello batallan los titulares de la tarjeta de aparcamiento PMR, que sí hacen buen uso de ella y que en muchas ocasiones ven vulnerado este derecho ante quienes no toman conciencia de la gravedad del asunto. Se trata de demostrar una mínima dosis de respeto, empatía y educación frente a quienes la merecen.
Tarjeta PMR, «personal e intransferible»
El alcalde de esta localidad de Lleida, Josep Ramón Farran, ha mostrado su descontento ante esta situación y ha denunciado que actitudes como estacionar en plazas reservadas a personas de movilidad reducida no fomentan el crecimiento social ni desarrollan mecanismos para instalar la accesibilidad ni inclusión de la discapacidad.
Además, ha recordado que el uso de las tarjetas PMR es «personal e intransferible«, así como la necesidad de que el titular de la tarjeta vaya siempre entre los pasajeros del vehículo. Del mismo modo, las autoridades informan de la importancia de colocar la tarjeta, siempre la original, en el interior del coche de forma que sea claramente visible.
Igualmente, el regidor, en declaraciones recogidas por Segre, ha aseverado que «se trata de una cuestión de civismo y solidaridad» que no sólo repercute en el colectivo de movilidad reducida, sino que afecta a toda la sociedad por la ausencia de valores y empatía.
Finalmente, Farran ha concluido explicando que el Ayuntamiento ha ordenado comenzar a sancionar debido a que «hemos constatado algunos comportamientos totalmente incívicos con muy pocos reparos a la hora de saltarse la normativa. Esto nos ha llevado a actuar con contundencia», defiende el Alcalde.




