Sara Andreu: estas son las señales para identificar si eres una persona con autismo

El diagnostico de autismo de Sara Andreu le llegó tras identificar una serie de señales que limitaban ciertos aspectos sociales de su vida

Sara Andreu y las señales para identificar si eres persona con autismo

Sara Andreu y las señales para identificar si eres persona con autismo

«Desde pequeña sentía que no encajaba en ningún sitio, y creo que otros niños también lo notaban». Esa ha sido, durante años, la percepción que Sara Andreu tenía sobre su vida y sobre ella misma. Finalmente, aquella sensación tuvo nombre y apellido: Trastorno de Espectro Autista -TEA-.

El diagnóstico de autismo dio una explicación a tantas incógnitas que habían acompañado a Sara durante buena parte de su vida, especialmente en la adolescencia, donde era «apartada» por el resto de compañeros de la escuela sin llegar a entender muy bien el motivo. Sara es una apasionada por el mundo del motor.

Aparentemente, Andreu define a aquella Sara como «aparentemente, una niña muy normal«. Ahora, con la experiencia que ha vivido en la vida y con la madurez propia de su edad, comprende que no todos los aspectos estaban ‘en su sitio‘ y se encontraba a la merced de la persona autista que habitaba dentro de ella: «Ahora lo he entendido».

Sara Andreu y cómo identificar una persona autista

En sus redes sociales, Sara Andreu ha decidido abrirse y comunicar las sensaciones que ella misma experimentó en primera persona y que, sin todavía saberlo, le obligaban a actuar bajo los efectos del autismo, una condición intelectual que, según el grado de afectación, es más o menos severo en el paciente que lo presenta.

Sara afirma que «tenía bastantes dificultades para encajar o para hacer amigos«, aunque lo cierto es que «era una niña a la que no le gustaba estar con otros niños«, sino que era más partidaria de disfrutar de la soledad o, directamente, relacionarse con adultos, «escuchando sus conversaciones».

No obstante, a medida que fue creciendo, Sara descubrió la imitación: «Aprendí a imitar cómo se relacionaban otros niños y absolutamente todo». Ella indica que este comportamiento es fruto de esquivar el desplazo o la exclusión, una actitud que denomina «masking«. En la adolescencia, esta joven comenzó a «socializar bastante mejor», detalla.

Sara ya contaba con su grupo de amigas, quienes «se encargaban de hacerme saber que era distinta, igual que gran parte de mi familia«; Andreu se sentía «la rara» dentro de su propia casa y con su unidad familiar. Solía sentir un cansancio «extremo», no era de esas personas especialmente ‘besuconas‘ para saludar o contaba con «intereses distintos«, según quien fuese el emisor de ese argumento.

Igualmente, después de socializar con el resto de personas, Sara «necesitaba tener tiempo a solas» para mantener el hilo de esas relaciones y no tirar por la borda todo ese esfuerzo. En los que respecta a las personas autistas, el contacto con los demás debe someterse según el contexto e indicando siempre cuales van a ser los movimientos, especialmente en el aspecto físico.

Una joven con «mucha personalidad»

«Siempre he sido una chica muy intensa, con mucha personalidad y con un sentido de la justicia demasiado elevado». Así se define a sí misma Sara Andreu en redes sociales, un espacio en el que ha compartido una publicación en la que muestra las señales que alertaron sobre la posibilidad de que fuese una persona con autismo.

Igualmente, también es una joven con un amplio sentimiento de empatía, «rumiación mental«, algo que Sara indica como una sensación de «estar dando vueltas a lo que has dicho o has hecho», y, en definitiva, sentirse «demasiado» ante cualquier aspecto que le rodease y que se escapase de su control: «Cualquier cambio de rutina o de plan a la última hora me afectaba», desvela.

También ha estado marcada por la perfección y la exigencia propia, dos signos que hicieron acto de presencia sin comprender la fuerza que los motivaba a manifestarse y que «alimentan esta sobre excitación constante«. No obstante, también habla de la «hiperactividad mental extrema» que le origina el Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad -TDAH- del que también está diagnosticada.

Por tanto, Sara Andreu es una persona autista que ha vivido toda su vida «detrás de la máscara» e intentado ser «aceptada socialmente», olvidándose de quien realmente es y sin cuidar su propio bienestar. Finalmente, encontró el diagnostico de autismo en un centro de personas neurodivergentes y especializado en mujeres, cuyos síntomas aparecen más tarde y diferentes a los hombres, explica Sara.

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