Los trabajadores sociales que acompañan diariamente a personas con discapacidad coinciden en que la Tarjeta de Estacionamiento para Personas con Movilidad Reducida (PMR) es uno de los recursos más solicitados y, al mismo tiempo, uno de los más necesarios para garantizar la autonomía personal. En 2025, esta credencial continúa siendo fundamental para miles de ciudadanos que presentan dificultades para desplazarse en su vida diaria.
Desde la experiencia profesional del ámbito social, este artículo recoge de manera clara y rigurosa los requisitos actualizados y las recomendaciones más habituales para quienes desean solicitar esta tarjeta.
Requisito principal: ¿Qué grado de discapacidad se necesita en 2025?
El requisito mínimo para solicitar la Tarjeta PMR en 2025 sigue siendo tener reconocida una discapacidad igual o superior al 33%. No obstante, los profesionales recuerdan un aspecto clave: no basta con el porcentaje.
Debe existir una afectación directa en la movilidad, acreditada de forma oficial. Por ello, la administración evalúa si la persona presenta:
- Limitaciones para caminar distancias cortas.
- Necesidad de productos de apoyo como silla de ruedas, bastones o muletas.
- Dolor crónico que condiciona el desplazamiento.
- Enfermedades neurológicas, musculares o articulares que dificultan moverse.
- Alteraciones del equilibrio o riesgo de caídas significativas.
Esto significa que no todas las personas con discapacidad, aun superando el 33 %, cumplen automáticamente los requisitos para obtener la tarjeta. El organismo competente debe certificar específicamente la condición de movilidad reducida.
¿Quién gestiona la Tarjeta PMR?
Los trabajadores sociales destacan que, aunque la tarjeta es válida en toda la Unión Europea, su tramitación depende de los ayuntamientos o comunidades autónomas. Son estas entidades las responsables de:
- Gestionar la solicitud inicial
- Tramitar renovaciones
- Emitir duplicados por pérdida, robo o deterioro
La documentación necesaria puede variar ligeramente entre territorios, por lo que recomiendan revisar siempre la normativa local antes de iniciar el proceso.
Principales beneficios de la Tarjeta PMR en 2025
Para los profesionales del ámbito social, esta tarjeta no solo ofrece facilidades prácticas: es un instrumento que contribuye directamente a la autonomía y participación social de las personas con movilidad reducida. Sus ventajas más importantes son:
1. Plazas de aparcamiento reservadas
Permite estacionar en zonas específicamente adaptadas para personas con movilidad reducida, lo que facilita el acceso a centros sanitarios, comercios, servicios públicos y espacios de uso cotidiano.
2. Estacionamiento gratuito y sin límite horario
En muchas localidades, la tarjeta autoriza a aparcar en:
- Zonas azules
- Zonas verdes
- Áreas de carga y descarga (sin obstaculizar la circulación)
3. Paradas puntuales en zonas no habilitadas
En situaciones justificadas, se permite realizar una parada breve en lugares donde habitualmente no se puede estacionar, siempre que no se genere riesgo ni se interrumpa el paso de peatones o vehículos.
Obligaciones: lo que la persona titular debe cumplir
Los especialistas en servicios sociales insisten en que el uso de la tarjeta conlleva responsabilidades importantes:
- La tarjeta debe estar siempre visible en el vehículo.
- La persona titular debe viajar necesariamente en el vehículo.
- El uso indebido puede implicar sanciones económicas e incluso la retirada de la tarjeta.
El objetivo es garantizar que las plazas reservadas beneficien exclusivamente a quienes realmente las necesitan.
Un recurso esencial para la autonomía
Para los profesionales que trabajan con personas con discapacidad, la Tarjeta PMR es una herramienta clave para mejorar la calidad de vida, reducir barreras y fomentar la independencia. Su correcta tramitación y uso responsable permiten que este recurso cumpla su función social de forma eficaz y equitativa.




