Vicky es fisioterapeuta y trabaja con una metodología de entrenamiento adaptada a la lesión medular, un campo donde es experta: «No importa cual es tu nivel actual, trabajaremos con las capacidades que tienes hoy y avanzaremos juntos», expone esta profesional en sus redes sociales.
De este modo, indica que, con su técnica de trabajo, pretende «encontrar el movimiento que mejor se adapte a tu lesión«, diseñando un método de entrenamiento orientado a las capacidades, situaciones, objetivos y recursos» de cada paciente. A lo largo de sus sesiones, Vicky promueve un tipo de ejercicio funcional y siempre seguro, siendo el bienestar del usuario la mayor prioridad.
Igualmente, a través de su perfil de redes sociales, esta profesional de la fisioterapia también comparte noticias sobre la lesión medular y aporta conocimiento sobre este tipo de situaciones a las personas que la presentan. En esta línea, Vicky ha querido exponer qué es y que consecuencias tiene la espasticidad en estos pacientes.
La espasticidad, según una fisio experta en lesión medular
De acuerdo con la teoría de Vicky, la espasticidad se puede definir como «un aumento anormal del tono muscular que aparece cuando existe una lesión o disfunción del sistema nervioso central«. Entre este tipo de circunstancias donde este fenómeno se puede manifestar, cita la lesión medular, un ictus o una parálisis cerebral o esclerosis múltiple, entre otras.
El cerebro y la médula espinal actúan «como un freno para la contracción», indica esta experta en lesión medular. Por tanto, cuando existe una lesión neurológica, ese «freno» no está activo por lo que los músculos «presentan un tono más alto de lo normal». Por ello, la espasticidad puede provocar sensación de rigidez, acortamientos musculares y limitación de la movilidad.
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Estas características, por ende, derivan en una afectación «a la funcionalidad y al día a día de la persona que la padece«. Del mismo modo, detalla Vicky, este fenómeno es un síntoma que «no podemos obviar cuando trabajamos con personas con afectación neurológica, ya que la presencia de espasticidad va a guiar nuestra forma de trabajar en sala».
En cualquier caso, subraya esta fisioterapeuta, la espasticidad suele controlarse mediante «tratamiento farmacológico y funcional, pero existen factores que pueden agravarla, y es importante conocerlos para intentar evitarlos o controlarlos en la medida de lo posible».
Factores que aumentan la espasticidad
Como cualquier circunstancia de este calibre, existen una serie de factores a su alrededor que pueden aumentar la espasticidad tras una lesión neurológica. Por ello, conocer este fenómeno y los motivos que pueden incrementar su presencia será útil para «evitar complicaciones asociadas, prevenir un empeoramiento y mejorar tu calidad de vida«, advierte Vicky.
Así mismo, la espasticidad «depende de la velocidad de los movimientos«, por lo que movimientos y estiramientos rápidos pueden incrementar esta situación. También existe una relación con las infecciones de orina, estreñimiento o cuadros febriles; el estrés, exposición a temperaturas extremas, cargas o esfuerzos excesivos o sensación de dolor.
Como conclusión final, Vicky asevera que «es probable que convivas con la espasticidad si tienes una patología o lesión en el sistema nervioso». También advierte que puede ocasionar susto o sensación de estar «ilimitado«; sin embargo, conocerla en profundidad siempre será un aliado para «manejarla y evitar complicaciones asociadas«.




