Vicky Méndez es madre de dos hijos. También es alguien a quien le gustan los «planes molones«, pero los disfruta más todavía si incluyen a todas las personas, es decir, si son accesibles para que cualquiera que así lo desee pueda disfrutar de estos ratos de ocio. Eso habla de su generosidad. También de su discapacidad auditiva.
Ser persona sorda no quiere decir no poder comunicarse. Ni hablar. Todo lo contrario: se trata de buscar y encontrar las maneras de hacerlo. Vicky, en este caso, también es una fiel divulgadora de la Lengua de Signos, una práctica de la que todos deberíamos tener nociones básicas para incluir al colectivo de la sordera en nuestra rutina.
En el caso de esta madre, cuando ella era quien apenas tenía tres años de edad, la intuición de una profesora hizo levantar las primeras sospechas respecto a su capacidad auditiva. Los augurios no eran en vano: Vicky Méndez se enfrentaba a una hipoacusia neurosensorial bilateral de leve a moderada-severa.
Planes accesibles para personas sordas
Era realmente una niña cuando recibió su diagnóstico y, por tanto, cuando comenzó su relación con la discapacidad auditiva. No obstante, a medida que ha ido creciendo y quemando etapas también ha ido desarrollando la habilidad de adaptarse a cada contexto para hacerlos propios. Ha divulgado la Lengua de Signos Española.
Tal y como ella lo comunica, aprendió a convivir con su discapacidad y empezó a forjar «una identidad sorda propia», algo que le iba permitiendo combinar lengua oral y lengua de signos «como puentes hacia el mundo». No era una tarea sencilla, pero Vicky estaba segura de sus intenciones. Pero, especialmente, de su capacidad.
A día de hoy, por tanto, Méndez se dedica a sensibilizar sobre la sordera y los problemas que acarrea esta discapacidad, pero también sensibiliza, visibiliza y divulga la Lengua de Signos como medio de comunicación y diálogo entre personas. Igualmente, también es una usuaria de redes sociales que comparte contenido enfocado en esta comunidad.
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Vicky Méndez trata de mostrar planes de todo tipo para las personas sordas: viajes, actividades de ocio y culturales, excursiones o temas de interés para este colectivo. Todo ello lo hace de la mano de la accesibilidad, un concepto que esta mujer sorda tiene muy arraigado a su personalidad y que así desea compartirlo.
Este ejercicio de ‘hacerle la vida más fácil‘ al colectivo de la discapacidad auditiva reside en que Vicky también ha sufrido la otra cara de la moneda; ella sabe lo que es ser etiquetada y no ser comprendida en diferentes situaciones. Ha vivido lo que es no ser incluida o no poder disfrutar de determinadas acciones por la ausencia de accesibilidad.
No obstante, también ha podido saborear el «orgullo de tener otros sentidos más despiertos, de criar a sus hijos en la lengua de signos con naturalidad, y de ver cómo ellos la aceptan tal como es«. Nada más importante que la capacidad de uno mismo, acompañado de un adecuado entorno, para seguir rompiendo las barreras de la discapacidad.
El propósito de Vicky
Actualmente, Vicky Méndez es educadora infantil, audioprotesista y creadora de Planes Accesibles en Lengua de Signos para un colectivo que está decidido a romper las barreras de la discapacidad y ocupar el espacio en el mundo que les corresponde.
Así mismo, esta madre también tiene un importante propósito de vida: «Ayudar y educar a niños y niñas sordos o incluso ayudar y formar a las familias» que empiezan a luchar contra la hipoacusia. Ese «momento de fricción», como lo tilda Méndez es realmente complicado de digerir. Ella y sus padres pasaron por ese bache con apenas tres años de edad.
Por tanto, mediante su lema de vida -«La hipoacusia o sordera no debe ser vergonzosa para nadie«- Vicky ha ido venciendo y derribando cada miedo que se ha puesto en el camino. Ha aprendido a ser una «persona luchadora, empática» y a no rendirse ante la adversidad.
Y todo ello lo ha hecho acompañada de su familia, que siempre le ha dado el espacio ideal entre ser una persona totalmente válida por sí misma e independiente y brindarle la ayuda necesaria cuando era indispensable. Ahora, ella es quien fomenta «planes molones» y accesibles para que personas sordas también puedan disfrutar de la vida.




