La compañía Vueling ha sido condenada con una multa de 1.500 euros por negar el embarque a Yolanda Guijas, una pasajera con una silla de ruedas motorizada. Se trata de un hecho de discriminación directa hacia una persona con discapacidad.
Yolandas Guijas tiene 59 años de edad y está diagnosticada con esclerosis múltiple desde hace 40 años. Esta enfermedad le limita la movilidad del pie, por lo que generalmente utiliza una silla de ruedas motorizada para desplazarse.
Vueling le negó el embarque por su silla de ruedas motorizada
Los hechos ocurrieron en el año 2021, cuando Yolanda Guijas tuvo que vivir una situación desagradable y «humillante» junto a su pareja, Aitor. Ambos son residentes en Mondragón (Gipuzkoa).

En el mes de diciembre de 2021 se dirigieron con total normalidad al aeropuerto de Sevilla para viajar a Bilbao. Previamente, ambos sacaron los billetes pertinentes para realizar este viaje con la compañía Vueling.
Además, antes de obtener los billetes, pusieron en conocimiento a la aerolínea sobre las características de la silla de ruedas motorizada de Yolanda. A pesar de ello, el comandante les negó la posibilidad de embarcar con la silla de ruedas motorizada. De hecho, el comandante llegó a llamar a la Guardia Civil para desalojar a ambos pasajeros del puente aéreo.
Yolanda asegura que el comandante les dijo que «si es una batería de litio, la tenías que haber desmontado para que viaje en bodega. Y si quieres llevarla en cabina contigo, la tenías que haber reforzado con algo». Además, tanto Yolanda como Aitor denuncian la falta de humanidad por parte del comandante y del personal de la aerolínea.
Ambos fueron desalojados y tuvieron que regresar en coche desde Sevilla hasta Bilbao, con todo lo que ello conlleva. Ante esta situación discriminatoria, decidieron demandar a Vueling ante la justicia ordinaria.
Multa de 1.500 euros para Vueling
Ahora, en 2025, la Justicia ha aceptado completamente la reclamación de Yolanda y Aitor, condenando a Vueling a pagar una indemnización de 1.500 euros a los afectados más intereses. Además, frente a esta sentencia no cabe posibilidad de recurso.
Respecto a esta sentencia judicial, Yolanda afirma que «el dinero es lo de menos», ya que su único deseo es que esta situación no la vuelva a vivir nunca más ninguna persona con discapacidad.
La sentencia judicial recoge que la aerolínea tenía conocimiento en todo momento del tipo de silla de ruedas motorizada con el que viajaba Yolanda. Además, en el viaje de ida desde Bilbao a Sevilla no hubo ningún inconveniente al respecto.
Aunque parezca difícil de entender, en pleno 2025 aún siguen produciéndose casos de discriminación directa hacia las personas con discapacidad. En este caso, Vueling solamente tendrá que pagar una multa de 1.500 euros por dejar en tierra a una pasajera con discapacidad y su pareja. Sin embargo, la situación desagradable vivida por ambos y la sensación de injusticia será imposible de reparar.
Por su parte, Aitor aclara que «no es un daño moral. Es una injusticia que te dejen tirado cuando está todo legal y por escrito. Al ver que nadie se ha puesto en contacto con nosotros desde la compañía, lo que hemos hecho es demandarles. No queríamos el dinero. Lo que queremos es que haya una normativa para que las personas con discapacidad puedan volar sin que les pase lo que nos ha pasado a nosotros».




