Muchas personas se preguntan si tener un certificado de discapacidad puede ayudar o influir positivamente para el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente por parte del INSS (Instituto Nacional de la Seguridad Social).
En este sentido, una abogada especialista de ‘CampamnyAbogados’ explica que contar con un certificado de discapacidad sí puede ayudar a obtener una incapacidad permanente, aunque depende principalmente del grado reconocido.
El certificado de discapacidad para obtener una incapacidad permanente
Lo primero que deben tener claro los ciudadanos es que la incapacidad permanente y la discapacidad no son lo mismo. El certificado de discapacidad se mide en porcentajes y lo suele reconocer la Administración de servicios sociales de la Comunidad Autónoma correspondiente.
Por su parte, la incapacidad permanente se reconoce por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social, en función de las secuelas y limitaciones que presenta un trabajador para desarrollar su profesión habitual o cualquier actividad laboral. La incapacidad permanente también se puede obtener a través de la vía judicial.
Tener reconocida una discapacidad inferior al 65% suele ser irrelevante para el Tribunal Médico del INSS a la hora de reconocer una pensión de incapacidad permanente a un ciudadano. Incluso, si la discapacidad es igual o superior al 65%, puede ser irrelevante para el INSS.
Sin embargo, tener reconocida una discapacidad igual o superior al 65%, puede ser un factor determinante en un juicio contra el INSS para obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente; tal y como informa esta abogada especialista en incapacidad laboral.
Al respecto, la profesional de ‘CampmanyAbogados’ aclara que «tener reconocida una discapacidad no siempre suma puntos a la hora de solicitar una incapacidad permanente». Depende generalmente del grado de discapacidad que tenga reconocido el trabajador.
Grado de discapacidad tras obtener una incapacidad permanente
Cuando una persona obtiene el reconocimiento de una incapacidad permanente, automáticamente adquiere la condición de una persona con discapacidad igual o superior al 33%. Esta asimilación de la discapacidad solamente se aplica para determinados beneficios. Además, si el trabajador ya tenía reconocida una discapacidad anteriormente, prevalece el grado mayor.
Desde Tododisca es preciso aclarar que la asimilación de discapacidad del 33% para beneficiarios de una incapacidad permanente solo se aplica para el ámbito laboral y para determinados casos fiscales. Para tener derecho al resto de beneficios, el ciudadano debe tener reconocida una discapacidad igual o superior al 33% por parte de los servicios sociales.
Es decir, una personas que tiene reconocida una incapacidad permanente puede acceder a las ofertas de trabajo destinadas específicamente a personas con discapacidad; tanto de ámbito privado como público.
En definitiva, los ciudadanos deben tener en cuenta que existen diferencias importantes entre discapacidad e incapacidad permanente. Aunque parecen lo mismo, se trata de dos conceptos totalmente diferentes.
Solo en ciertos casos, un certificado de discapacidad puede ayudar a obtener el reconocimiento de una incapacidad permanente. Y tras el reconocimiento de una incapacidad permanente, el trabajador adquiere automáticamente una asimilación de discapacidad del 33% únicamente para el ámbito laboral y para determinadas ventajas fiscales habilitadas por parte del Gobierno de España para este tipo de casos.




