El arranque de 2026 en pocas horas traerá consigo ajustes discretos pero relevantes en las nóminas de millones de trabajadores en España. El sistema público de pensiones, presionado por el envejecimiento de la población y la jubilación progresiva de la generación del ‘baby boom’, continuará reforzando sus ingresos a través de nuevas aportaciones salariales. Aunque el impacto mensual será moderado en la mayoría de los casos, el cambio consolida una tendencia clara: sostener las pensiones exigirá un mayor esfuerzo colectivo y, especialmente, de las rentas más altas.
El foco estará puesto en dos instrumentos clave: el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), que sube una décima en 2026, y la llamada cuota de solidaridad, que grava la parte de los salarios que supera la base máxima de cotización. Ambas medidas buscan fortalecer el Fondo de Reserva de la Seguridad Social y garantizar la viabilidad del sistema a largo plazo sin recortar prestaciones.
El MEI en 2026: un ajuste pequeño pero generalizado
Como recoge elDario.es, el MEI pasará del 0,8% al 0,9% en 2026. De ese porcentaje, la mayor parte seguirá recayendo en las empresas, mientras que los trabajadores asalariados asumirán solo una fracción. En términos prácticos, el descuento adicional en la nómina será de apenas unos céntimos al mes para los sueldos más bajos y de algo más de un euro en el caso de las bases máximas.
Para quienes cobran alrededor del salario mínimo, la aportación directa rondará los dos euros mensuales, una cifra que apenas varía incluso si el salario mínimo se incrementa ligeramente durante el año. En el extremo contrario, los trabajadores que cotizan por la base máxima verán un descuento cercano a los ocho euros al mes, reflejando tanto la subida del MEI como el aumento de dicha base.
Este mecanismo, que se introdujo con carácter temporal, continuará incrementándose de forma gradual hasta alcanzar el 1,2% en 2030. La previsión oficial es que solo en 2026 permita ingresar varios miles de millones de euros adicionales destinados exclusivamente a la ‘hucha de las pensiones’.
La cuota de solidaridad: más peso para los salarios más altos
Además del MEI, 2026 consolidará la expansión de la cuota de solidaridad, que afecta a los sueldos que superan la nueva base máxima de cotización, situada en torno a los 5.100 euros mensuales. Esta aportación se aplica por tramos y supone que, por primera vez, las rentas más elevadas cotizan también por la parte de salario que antes quedaba al margen del sistema.
El impacto en la nómina dependerá del nivel salarial. Un trabajador con ingresos ligeramente superiores a la base máxima apenas notará un descuento inferior al euro mensual, mientras que quienes se sitúan en tramos más altos asumirán algo más, siempre con la mayor carga concentrada en la empresa. Aun así, la suma de todos estos ajustes refuerza de forma significativa los ingresos del sistema público.
Complementos que se descontarán en las nóminas
| Concepto | Impacto estimado |
|---|---|
| MEI total | 0,9% de la base de cotización |
| Descuento en salarios bajos | ~2 € al mes |
| Descuento en base máxima | ~7–8 € al mes |
| Base máxima de cotización | ~5.100 € mensuales |
Más allá de las cifras concretas, 2026 marcará un paso más en la estrategia de blindaje del sistema de pensiones. El objetivo es anticiparse a un escenario demográfico complejo, en el que habrá cada vez más pensionistas por trabajador en activo. El ajuste en las nóminas será gradual y limitado, pero deja claro el mensaje: garantizar las pensiones futuras implica empezar a reforzarlas hoy.




