Desde el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones definen la incapacidad permanente como una «prestación económica que, en su modalidad contributiva, trata de cubrir la pérdida de rentas salariales o profesionales que sufre una persona, cuando estando afectada por un proceso patológico o traumático derivado de una enfermedad o accidente, ve reducida o anulada su capacidad laboral de forma presumiblemente definitiva». Esta situación, por tanto, puede estar motivada por diversos factores.
Entre las posibles causas que motiven al Instituto Nacional de la Seguridad Social –INSS– a conceder una situación de incapacidad permanente a una persona solicitante existe una patología que se conoce como enfermedad de Kienböck, que afecta a los huesos de la muñeca, especialmente al semilunar, y puede provocar dolor intenso, rigidez y pérdida de movilidad, informan desde Fidelitis. Además, una de las características de esta enfermedad es que puede provocar serias lesiones en las manos, lo que, igualmente, limita la actividad laboral de la persona afectada, esencialmente en tareas manuales.
Incapacidad permanente por enfermedad de Kienböck
La enfermedad de Kienböck está pautada como una necrosis avascular del hueso semilunar, que es uno de los ocho huesos del carpo. Su presencia ocurre cuando el flujo sanguíneo hacia ese hueso se interrumpe, provocando su colapso progresivo y la degeneración de la articulación, detalla Fidelitis. La evolución de esta lesión suele ser crónica y, en fases avanzadas, puede derivar en una artrosis severa de muñeca, provocando graves consecuencias para la persona afectada, algo que imposibilita su actividad laboral.
Así mismo, entre los síntomas más comunes de esta patología de los huesos de la mano, destaca la pérdida de fuerza y movilidad, inflamación o rigidez articular, dificultad para realizar tareas que impliquen agarre o rotación y un fuerte dolor en la muñeca, incluso en posición de reposo. Por tanto, la sintomatología de esta enfermedad, acompañada de un certero diagnóstico, puede derivar en una limitación para el trabajo que, a su vez, puede ser la consecuencia de una incapacidad permanente para el trabajador en los siguientes escenarios, según Fidelitis:
- Incapacidad permanente parcial: se aplica cuando el dolor y la rigidez reducen el rendimiento laboral, pero aún es posible seguir trabajando con limitaciones.
- Incapacidad permanente total: se concede si el trabajador no puede desempeñar su profesión habitual.
- Incapacidad permanente absoluta: procede en casos graves o cuando la dolencia afecta ambas muñecas o limita cualquier actividad profesional.
Aspectos que valora el INSS
Para solicitar una incapacidad permanente ante el INSS, ya sea de forma presencial o por sede electrónica, por una enfermedad de Kienböck es indispensable presentar los informes médicos detallados que acrediten la existencia de esta patología. Estos informes incluyen aspectos especializados, como la opinión de un especialista en traumatología, una resonancia y la evolución funcional. Así, una vez presentada la solicitud, el Equipo de Valoración de Incapacidades (EVI) evaluará las limitaciones y determinará el grado incapacidad.
Por tanto, entre los aspectos que más valora y tiene en cuenta el INSS para reconocer una situación de incapacidad permanente derivada de una enfermedad de Kienböck se encuentran los siguientes, tal y como indican desde Fidelitis:
- Mano dominante afectada (mayor impacto si es la derecha).
- Pérdida de fuerza o de movilidad.
- Dolor crónico o necesidad de analgésicos potentes.
- Edad, profesión y posibilidad real de recolocación laboral.
Finalmente, se concluye que sí es posible lograr una incapacidad permanente como consecuencia de una enfermedad de Kienböck, especialmente en profesiones que requieren el empleo de las manos o en casos en los que la lesión afecta parcialmente a los movimientos de la muñeca. No obstante, será indispensable acreditar la discapacidad con la presentación de los informes médicos que certifiquen estas patologías, aunque será el EVI el organismo encargado de dictar sentencia.




