Aunque no es una situación habitual, un trabajador en España también puede rechazar una incapacidad permanente, tanto si se le concede de oficio por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) como si la solicitud fue realizada por parte del propio trabajador.
El hecho de cobrar una pensión de incapacidad permanente ofrece importantes beneficios para un trabajador. Sin embargo, también implica ciertas limitaciones en el ámbito laboral, económico e incluso personal. Por tanto, la legislación también permite a un trabajador rechazar una incapacidad permanente.
Casos para rechazar una incapacidad permanente
Es importante incidir en que no se trata de una acción común. Sin embargo, resulta importante que los trabajadores en España conozcan todas sus posibilidades en relación al reconocimiento de una incapacidad laboral permanente.
El rechazo del derecho a cobrar de una incapacidad permanente puede producirse, principalmente, tras el reconocimiento de oficio por parte del Instituto Nacional de la Seguridad Social. Es decir, sin que el trabajador lo haya solicitado previamente.
También es posible rechazar el reconocimiento de una incapacidad permanente aunque haya sido el propio trabajador el que la ha solicitado. Este hecho suele ocurrir cuando el trabajador recibe un grado de incapacidad inferior al esperado o cuando la pensión que le corresponde no le compensa económicamente.
Con la normativa actual, el trabajador puede continuar ejerciendo su profesión habitual con determinadas adaptaciones en caso del reconocimiento de una incapacidad permanente total. Esta nueva medida ha provocado que el rechazo de una incapacidad permanente sea aún más inusual.
En este sentido, los abogados de ‘Fidelitis’ advierten a los ciudadanos que muchos ciudadanos pueden llegar a pensar que «la incapacidad es obligatoria y no se puede rechazar o no recurrir por desconocimiento». También puede ocasionar que los trabajadores acepten la pensión de incapacidad permanente sin tener en cuenta las consecuencias laborales y económicas.
Motivos para rechazar una pensión de incapacidad permanente
Por norma general, lo más habitual es que un trabajador acepte el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente. El rechazo de una pensión contributiva de este tipo raramente se produce.
En cualquier caso, existen diferentes motivos que pueden llevar a un trabajador a rechazar una incapacidad laboral permanente en España. A continuación, desde Tododisca enumeramos algunas de estas causas:
- Motivos económicos: Que la pensión sea inferior al salario y realmente no le compense la situación, pérdida de complementos o impacto negativo para la futura pensión de jubilación.
- Motivos laborales: Que el trabajador desee mantener su profesión habitual con las funciones que realiza normalmente.
- Motivos personales: Que el trabajador presente una mejora en su estado de salud.
Son muchas las circunstancias que pueden llevar a un ciudadano a rechazar el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente en España, aunque no es lo habitual. De hecho, para la mayoría de trabajadores, obtener la concesión de una incapacidad permanente suele ser un proceso complejo.
El rechazo del grado de incapacidad permanente se puede llevar a cabo mediante la Reclamación Previa, solicitando que la incapacidad laboral permanente se deje sin efecto o pidiendo el reconocimiento de otro grado de incapacidad. En casos excepcionales también se puede rechazar el cobro de la pensión de incapacidad permanente por la vía judicial.
Eso sí, si el trabajador acepta la incapacidad permanente y comienza a cobrar la pensión, ya no podrá rechazar la misma posteriormente. Cuando esto sucede, el trabajador solamente podrá solicitar una revisión de oficio al INSS por mejoría.
Como conclusión, los profesionales de ‘Fidelitis’ argumentan que «la incapacidad permanente no siempre es una ventaja automática. En determinados casos, puede y debe analizarse si conviene aceptarla o rechazarla».




