Las bajas médicas están sometidas a un control cada vez más riguroso y un simple descuido puede salir caro. Así lo explica el abogado laboralista Óscar Ramón en una reciente publicación de su blog, donde analiza un caso real que afecta a miles de trabajadores en España que se encuentran en situación de incapacidad temporal.
Según detalla el experto, cuando un empleado está de baja —aunque sea por una patología leve como un resfriado o una infección vírica— adquiere una serie de compromisos con la Seguridad Social y con la mutua colaboradora. El más importante es acudir a los reconocimientos médicos obligatorios. No hacerlo puede implicar la suspensión inmediata del pago o incluso la pérdida definitiva de la prestación económica.
Qué puede pasar si no acudes a una revisión de la mutua
Óscar Ramón recuerda que la ley faculta a las mutuas para citar al trabajador con el objetivo de comprobar la evolución de su estado de salud. En su análisis, pone el foco en un supuesto frecuente: no acudir a una revisión por un olvido o por encontrarse enfermo ese mismo día.
En el caso estudiado por el abogado, un trabajador no acudió a una cita médica convocada por la mutua porque se encontraba atravesando un proceso vírico. Al día siguiente acudió a su centro de salud, obtuvo un justificante médico y comunicó inmediatamente lo ocurrido. Pese a ello, tiempo después recibió una notificación en la que se le informaba de la extinción de su prestación por incapacidad temporal.
Tal y como explica Ramón, la reacción inicial de la Administración fue tajante. Sin embargo, el asunto acabó llegando al Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, que terminó dando la razón al trabajador.
El tribunal consideró que la decisión de retirar la prestación había sido desproporcionada, ya que el trabajador actuó con diligencia, justificó su ausencia y se mostró disponible para someterse a nuevos controles médicos.
La conclusión del abogado es clara: no acudir a una revisión médica puede tener consecuencias graves, pero no todas las sanciones son automáticas ni legales. Cuando existe causa justificada y buena fe, los tribunales están corrigiendo decisiones excesivas de las mutuas. Por ello, Óscar Ramón insiste en la importancia de documentar cualquier incidencia y buscar asesoramiento legal especializado para evitar perder una prestación que corresponde por derecho.




