En España existen diferentes tipos de pensiones públicas vitalicias que pueden cobrar los ciudadanos. Es habitual que aparezcan ciertas dudas con respecto a qué personas pueden recibir una pensión vitalicia en nuestro país.
Concretamente, solamente existen tres tipos de pensiones consideradas como vitalicias en España: Pensión de jubilación, pensión de incapacidad permanente y pensión de viudedad. Cada una de estas prestaciones presenta unas características diferentes.
Características de una pensión vitalicia
Una pensión pública es considerada vitalicia cuando la normativa permite al ciudadano percibirla hasta el momento de su fallecimiento. Es decir, no cuenta con una fecha de finalización del cobro de forma predeterminadas. Otra característica relevante es que sustituyen parcial o totalmente a los ingresos procedentes de la actividad laboral.

Tener el carácter de vitalicia no significa que la pensión sea intocable. Existen diferentes circunstancias que pueden provocar que el ciudadano pierda el derecho a cobrar dicha pensión, por cuestiones de incompatibilidad. Según el tipo de pensión vitalicia que se trate, la Seguridad Social puede proceder a su suspensión, extinción, revisión o modificación. Habrá que tener en cuenta el tipo de prestación y su normativa.
Con todo ello, los profesionales de ‘Fidelitis’ explican que «una pensión vitalicia es una herramienta clave de protección económica, pero su alcance y estabilidad dependen del tipo de pensión y de la normativa aplicable».
Las pensiones contributivas vitalicias se abonan, generalmente, en 14 pagas durante el año. En este caso, las personas beneficiarias reciben 12 pagos correspondientes a las 12 mensualidades del año y dos pagas extraordinarias, que se abonan en junio y noviembre, respectivamente. Si la pensión deriva de un accidente de trabajo o enfermedad profesional, se devenga en 12 pagas.
Tipos de pensiones vitalicias en España
A continuación, desde Tododisca explicamos algunas de las características más importantes de cada una de las pensiones vitalicias que se pueden cobrar en España. En primer lugar encontramos la pensión de jubilación.
La pensión contributiva de jubilación se puede percibir de forma indefinida mientras viva la persona beneficiaria. Para tener derecho a su percepción es preciso haber cotizado un mínimo de 15 años a la Seguridad Social durante la vida laboral. Salvo casos excepcionales, la pensión de jubilación no se pierde ni se revisa por parte de la Seguridad Social.
Otra pensión vitalicia es la pensión de viudedad, que se reconoce a un ciudadano tras el fallecimiento de su pareja con la que mantiene un vínculo matrimonial o una pareja de hecho. Aunque se puede cobrar de forma vitalicia, también se puede perder el derecho a su percepción en determinadas situaciones, como en caso de contraer un nuevo matrimonio.
Finalmente, entre las pensiones vitalicias también figuran las pensiones de incapacidad permanente. Existen diferentes grados de incapacidad permanente que permiten cobrar una pensión (total, absoluta y Gran Invalidez), la cual puede ser vitalicia.
Sin embargo, en el caso de las pensiones de incapacidad permanente, pueden ser revisadas por mejoría o empeoramiento hasta que el ciudadano alcanza la edad de jubilación ordinaria. Además, también se puede proceder a su suspensión o extinción por incompatibilidades laborales, entre otras causas.
Todas estas pensiones vitalicias tienen carácter personal o intransferible. Es decir, no se heredan por parte de un familiar en caso de fallecimiento de la persona beneficiaria. Este es otro aspecto clave a tener en cuenta por parte de los ciudadanos en España.




