España moverá los relojes por última vez este año en la madrugada del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026: a las 3:00 volverán a ser las 2:00 en la Península y Baleares, y en Canarias el ajuste se aplicará una hora antes, cuando a las 2:00 vuelva a ser la 1:00. Lo fija la Orden PCM/186/2022, publicada en el BOE, que recoge el calendario español de la hora de verano hasta este mismo ejercicio. Es decir: ese domingo tendrá oficialmente 25 horas y se dormirá una hora más.
Cabe recordar que el mecanismo no es una costumbre, sino una obligación normativa. El Real Decreto 236/2002, de 1 de marzo, establece en sus artículos 2 y 3 que el horario de verano arranca el último domingo de marzo, a las dos de la madrugada (la una en Canarias), y termina el último domingo de octubre, a las tres de la madrugada (las dos en Canarias). Este año el primer ajuste ya se produjo el pasado 29 de marzo.
Qué ocurre exactamente esa madrugada
El cambio de octubre es el que suele llevarse mejor, porque se gana tiempo de sueño en lugar de perderlo. Estas son las claves prácticas:
- Fecha: noche del sábado 24 al domingo 25 de octubre de 2026.
- Península y Baleares: a las 3:00 los relojes marcarán las 2:00.
- Canarias: a las 2:00 los relojes marcarán la 1:00.
- Duración del día: 25 horas, una más de lo habitual.
- Efecto inmediato: anochece antes y hay menos luz por la tarde.
Aun así, el ajuste puede afectar durante varios días al descanso, a los horarios laborales y a las rutinas escolares. Los dispositivos móviles y los relojes conectados se actualizan solos; los analógicos y los electrodomésticos con reloj propio, no.
Por qué 2026 cierra el calendario del BOE
La singularidad de este otoño no está en la hora, sino en el papel. El artículo 5 del Real Decreto 236/2002 obliga a publicar cada cinco años un calendario con las fechas concretas del cambio horario, mediante orden del Ministerio de la Presidencia. El bloque vigente arranca en 2022 y se agota justo en 2026, de modo que el ajuste del 25 de octubre es el último que figura en la tabla actual del BOE.
Eso ha alimentado la lectura de que se trataba del «último cambio de hora» en sentido absoluto. No es así: el calendario solo marca el final del periodo regulado, no la desaparición del sistema.
La Comisión Europea ya ha fijado las fechas hasta 2031
De hecho, el relevo está resuelto en Bruselas. Una comunicación de la Comisión Europea, dictada en aplicación del artículo 4 de la Directiva 2000/84/CE, fija ya el inicio y el fin del periodo de hora de verano de los años 2027 a 2031, ambos inclusive. Entre esos ejercicios, los periodos seguirán arrancando el último domingo de marzo y terminando el último domingo de octubre.
Mientras no exista una norma nueva, sigue rigiendo la directiva de 2001. Y esa directiva obliga, no recomienda: por eso el calendario se va prorrogando mediante comunicaciones oficiales con las fechas de cada periodo. El siguiente paso en España será, previsiblemente, una nueva orden ministerial que traslade al BOE ese bloque 2027-2031.
El debate político sigue encallado en el Consejo
Si analizamos el recorrido de la propuesta, el bloqueo no es reciente. En 2018 la Comisión propuso acabar con los cambios de hora tras una consulta ciudadana en la que participaron 4,6 millones de personas, con un 84% a favor de suprimirlos, y en 2019 el Parlamento Europeo respaldó esa postura. El Consejo, en cambio, nunca ha cerrado su posición.
El Gobierno español reactivó el asunto en octubre de 2025. El Ejecutivo llevó al Consejo de Energía la petición de suprimir el cambio estacional y defendió que existe una oportunidad para decidir, apelando al sentido común y a la evidencia científica. La Comisión Europea respaldó la petición: el comisario de Energía y Vivienda, Dan Jørgensen, señaló que se trata de un asunto que reclaman millones de ciudadanos.
«Pueden contar con la Comisión para apoyar la búsqueda de una posición común en la UE»
El principal argumento técnico es el energético. Los estudios más recientes cifran el supuesto ahorro en apenas un 0,1% del consumo total anual, según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE).
Qué pasará después
A pesar de ello, el nudo no es la voluntad de reformar, sino el destino final. El asunto sigue atascado porque no hay acuerdo entre los Estados sobre qué horario debería quedar de forma permanente. La Comisión trabaja además en un nuevo informe sobre los efectos del cambio horario y las alternativas viables, con el que pretende acercar las posturas de los Estados miembros.
Con todo, para los próximos meses el margen está claro: los relojes se retrasarán el 25 de octubre de 2026 y, salvo acuerdo europeo previo, volverán a adelantarse el último domingo de marzo de 2027.



