La prestación vinculada al servicio es una ayuda económica destinada a garantizar la atención a las personas en situación de dependencia cuando no es posible acceder a un recurso público o concertado. Su objetivo principal es cubrir los gastos del servicio que haya sido reconocido como adecuado en el Programa Individual de Atención (PIA).
Esta prestación forma parte del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia y se concede únicamente en situaciones concretas. En concreto, solo se reconoce cuando la red pública o concertada no puede ofrecer el servicio necesario para atender las necesidades de cuidado y apoyo de la persona dependiente.
La ayuda tiene carácter periódico y personal, y está directamente vinculada a la contratación de un servicio concreto, como puede ser atención domiciliaria, centro de día o atención residencial. No se trata de una cantidad libre, ya que su finalidad está claramente definida desde el momento de la concesión.
Garantiza la atención a las personas en situación de dependnecia
La cuantía y el acceso a esta prestación dependen de dos factores clave: el grado de dependencia reconocido y la capacidad económica del beneficiario. Ambos elementos se valoran conforme a los criterios establecidos en la normativa vigente y en los acuerdos entre el Estado y cada comunidad autónoma.
El reconocimiento de la prestación se realiza dentro del marco de colaboración entre la Administración General del Estado y las comunidades autónomas, que son las encargadas de gestionar y aplicar estas ayudas en su territorio. En este proceso interviene el Imserso, como organismo de referencia en materia de dependencia.
Las administraciones públicas competentes tienen la obligación de supervisar el uso de esta prestación económica. De este modo, se comprueba que el dinero se destina realmente a la adquisición del servicio previsto y que se cumple la finalidad para la que fue concedida.
La prestación vinculada al servicio actúa así como una solución alternativa para asegurar la atención a las personas dependientes, evitando que la falta de plazas públicas o concertadas deje sin respuesta las necesidades de cuidado reconocidas oficialmente.




