La chirigota ‘Una chirigota en teoría’ ha sido una de las grandes sensaciones de la fase de preliminares del COAC 2026 en el Carnaval de Cádiz. Una chirigota que parodia a Stephen Hawking utilizando el humor negro y con un trasfondo que busca dar visibilidad.
Su autor es Miguel Llull, que asegura que «vamos a intentar soltar letras reivindicativas sobre la discapacidad». La chirigota de los ‘Stephen Hawking’ ya está en Cuartos de Final del COAC 2026, después de un gran pase de preliminares. Llull no se esconde y confiesa que esperan dar el salto y llegar a semifinales en este año 2026.
Una chirigota para visibilizar y para mandar un mensaje
La chirigota de los Stephen Hawking ha traspasado fronteras que hasta ahora no se habían pasado en el Carnaval de Cádiz, llegando a Estados Unidos o a China. Esto se debe, especialmente, a la relevancia de un personaje como Hawking.
Miguel Llull, autor de esta chirigota, ha sido consciente en todo momento de los riesgos de la misma, debido a la temática que toca. Sin embargo, afirma que «es un tema delicado y nosotros no queríamos ofender«. Así se ha manifestado el autor durante su paso por ‘Un podcast con acento’.
En este sentido, Miguel Llull indica que «siempre busco un trasfondo también. Sé que el humor negro hay que tocarlo bien. Pero si la chirigota no tiene un trasfondo, no me mola. Me gusta hacer pasodobles que digan cosas, y el final también nos gusta mucho. El tema de la discapacidad me gusta tocarlo, porque me toca de cerca y tengo muchas cosas que decir».
De alguna manera, esta chirigota utiliza el Carnaval de Cádiz y el COAC 2026 para dar visibilidad a la ELA (Esclerosis Lateral Amiotrófica) y otras discapacidades. Todo ello, a través de coplas y con el humor como principal herramienta.
Son muchas las personas que han elogiado a esta chirigota gaditana, incluso personas afectadas por la ELA, como Jordi Sabaté. A pesar de ello, también ha habido ciertas personas a las que les ha molestado la temática. Al respecto, Miguel Llull manifiesta que «alguien le habrá molestado, pero tenía como objetivo tocar la fibra y con cosas bonitas».
De hecho, Miguel Llull es una persona a la que la discapacidad le toca de cerca. Su hijo es una persona con autismo y su sobrino también tiene discapacidad. Y es que la discapacidad nos toca de cerca a todos, de alguna u otra manera. «Alguna de las letras que llevo las he hecho también para mi gente», comenta el autor.
Las sillas serán donadas a personas con ELA
Antes de pisar las tablas del Gran Teatro Falla, esta agrupación se puso en contacto con la Asociación ELA Andalucía, para explicarles su idea y obtener su aprobación, de algún modo. El autor confiesa que era reacio a ello, aunque al final terminó dándole la razón a Paco, uno de los miembros de la chirigota.
«Ha sido muy bueno pasar el filtro de ellos y tener su apoyo. Me ha dado mucha tranquilidad. Ellos saben que yo no voy a hacer nada ofensivo porque me toca de cerca, pero teníamos algunas cosillas en el humor que podríamos rozar algunas cositas», afirma Miguel Llull.
Muchas personas han especulado con el precio de las sillas de ruedas que utilizan durante la actuación y que han sido costeadas por cada uno de los miembros de la chirigota. Así, Miguel Llull relata que «la silla no llega a 400 euros. Son sillas compradas por ‘AliExpress’, pero la verdad es que están de categoría. Son sillas buenas, pero nosotros no íbamos a gastarnos 2.000 euros en una silla, me parecía más ofensivo eso».
Una vez que finalice el COAC 2026 y los respectivos compromisos de actuaciones, la chirigota donará las sillas de ruedas eléctricas a la Asociación ELA Andalucía, para todas aquellas personas que pudieran necesitarlas. Como conclusión, Llull reafirma que «el humor me importa mucho, pero la idea tiene un trasfondo para dar visibilidad».




