A los seis años, Jorge Delgado se enfrentó por primera vez a la palabra cáncer, que se manifestó en forma de sarcoma de Ewing, un tumor característico de los huesos. Lo superó. A los 30 años, de nuevo recibió la misma noticia, cuyo pronóstico era tan grave que le provocó la amputación de su pierna derecha.
Con residencia en Barcelona, Jorge es trasladado hasta la Comunidad Valenciana para ser tratado de su enfermedad. Esa decisión le hace perder años de colegio y amistades ya forjadas, mientras que sus padres se vieron incitados a perder el trabajo para poder acompañar a su hijo.
En esa primera manifestación del Sarcoma de Ewing, Delgado se sometió a un raspado de hueso para eliminar «lo malo» del cáncer, aunque por protocolo también recibió sesiones de quimioterapia y radioterapia cuando apenas era un niño: «Era muy radical, pero yo no iba a dejar de vivir«, expone ahora, como superviviente de dos tumores y sin una de sus extremidades.
Superviviente del cáncer en dos ocasiones
«Había que hacer una amputación a nivel de cadera«, le comunicaron los médicos a Jorge y a su familia tras la segunda aparición del cáncer en su vida, ya cuando era un adulto de 29 años. En su caso, ese proceso se denomina Hemipelvectomia, que le permitió regresar con vida de ese quirófano y poder caminar, acompañado de una prótesis.
De hecho, tal era la complejidad de su caso, con una recidiva de sarcoma de Ewing, que la prótesis que comenzó a usar Jorge Delgado era la primera vez que se usaba en España. Ahora, este hombre vive convencido de que «no ando como antes, pero avanzo más fuerte que nunca«.
La historia de su vida está íntimamente ligada a la enfermedad: una vez a los seis años y otra experiencia cercana a los 30, que es el momento en el que se enfrenta a la pérdida de su extremidad inferior derecha. Por tanto, Jorge quiere demostrar que, aunque cueste, «siempre se puede seguir adelante sin límites«.
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«El cáncer no es un camino que nadie elige, pero es un camino que se puede atravesar«, expone en redes sociales Jorge Delgado, sabiendo que él lo ha hecho dos veces. Y lo ha logrado con una mezcla heterogénea de emociones: «Con miedo con cansancio, con días en los que parecía imposible, pero también con esperanza y ganas de vivir«.
En esta línea, Delgado es una voz sobradamente autorizada para trasladar un mensaje de aliento a personas que estén atravesando una enfermedad como la suya, o cualquier tipo de dificultad: «Tu cuerpo es más fuerte de lo que crees, tu mente puede resistir más de lo que imaginas y tu corazón sabe cómo luchar«.
Una voluntad «inmensa» de salir adelante
La medicina ha salvado a Jorge Delgado de la muerte; su trabajo, tesón y perseverancia le han permitido volver a andar con una prótesis; pero su «inmensa» fuerza de voluntad es la que le ha permitido enfocar la vida desde una perspectiva de ayuda y resiliencia. Bien lejos del drama y de la tristeza lógica.
«Paso a paso, día a día, se puede. Con fe, con tratamiento, con apoyo y con esperanza» se ha podido levantar la mirada de la recaída del cáncer y de la amputación de la pierna derecha para volver a ser feliz, al menos, intentarlo: «Cada paso es un recordatorio de que los límites solo existen en la mente«.
Recuperar la bipedestación y la autonomía para caminar ha sido un aspecto fundamental en la vida de este barcelonés, quien ahora quiere ofrecer un punto de vista motivacional a personas que estén enfrentando un importante desafío: «No importa lo que la vida te ponga delante, la fuerza para seguir siempre está dentro de ti«.




