La juventud de Bautista Palacios no está reñida con su madurez, seguramente adquirida debido a la discapacidad congénita que presenta, caracterizada por una malformación en sus extremidades superiores. Sin embargo, este joven supo encontrar en el deporte una vía de refugio y superación permanente.
‘Bauti’ nació con Focomelia Bilateral, un tipo de discapacidad que inhibe el completo desarrollo de sus brazos. Conocedor de esta situación, este joven representa un discurso repleto de resiliencia y tenacidad para no rendirse ante la adversidad y demostrar de, aun así, los sueños se pueden perseguir y alcanzar.
«Trato de superarme a mí mismo«, recalca Bautista. Además, indica que su historia también reside en un importante porcentaje en la capacidad de dejar de lado el rechazo y la exclusión social, sabiendo rodearse de personas que le aportan en su vida y eligiendo los momentos para reivindicar la inclusión de personas con discapacidad.
Bautista, un atleta con discapacidad
Durante su adolescencia, en la etapa previa a la madurez total como adulto, Bautista Palacios encontró en las redes sociales una manera curiosa y divertida de contar su historia. El público, los usuarios, recibían con interés esos mensajes en los que narraba cómo era vivir con discapacidad y la ausencia de sus dos brazos.
En sus vídeos, Bautista muestra actividades tan cotidianas pero que pueden resultar complejas de entender en su caso, tales como escribir, comer o coger cualquier tipo de objetos. Sin embargo, con una naturalidad y normalidad exquisitas, este joven resta protagonismo a la Focomelia Bilateral congénita que presenta.
‘El Mankito‘, como se hace llamar en plataformas digitales, también integra el humor como una parte fundamental de su personalidad. Y lo hace porque ha sido capaz de ir «aceptando su condición y digiriendo los prejuicios de una sociedad a veces un tanto cruenta«, indica.
Ver esta publicación en Instagram
Así mismo, rodeado de Lucas, su padre; Vanina, su madre; y Felipe, su hermano pequeño, Bauti comenzó a vivir su propia vida con discapacidad, que iba a estar muy ligada al deporte: «Entreno todos los días menos los domingos», revela. Además, es hincha de fútbol y tiene claro que va a intentar agarrar un sueño, aunque no sea con las manos.
«Competir en un paralímpico, representar al país en cualquier competición son mis máximas metas» es la meta que Palacios tiene en la mente y por la que va a pelear. Mientras llega la oportunidad, seguirá impartiendo lecciones sobre discapacidad, inclusión y normalidad acerca de esta condición de las personas.
Miedo al rechazo
La abrumadora personalidad de Bautista Palacios le ha servido para esquivar el miedo al rechazo y los comentarios negativos de tantas personas que únicamente pretenden menospreciar a quienes tienen una discapacidad. Por ello, este joven ha denunciado situaciones que ha considerado injustas en este sentido.
Él es de las personas que nunca prestó atención a los comentarios, «eligiendo el humor sobre la frustración«, aunque en ocasiones no haya sido una tarea sencilla. Sin embargo, con su carácter y carisma, ha demostrado todas las acciones que «un manco» puede hacer, compartiendo el contenido en redes sociales.
La clave que a Bauti le ha servido para hacer caso omiso a la negatividad y a la maldad de los mensajes de algunas personas ha sido «amarse a uno mismo» por encima de todo. «El bullying o el rechazo siempre va a estar, pero uno tiene que amarse a uno mismo y pensar en positivo«, estima este joven atleta con discapacidad.




