El deporte es uno de los mejores escaparates posibles para normalizar y dar visibilidad a determinadas situaciones que, por determinados motivos, todavía se ven lejos se sensibilización social. Roberto Galindo, futbolista profesional, hace lo propio con la diabetes tipo I, enfermedad que él mismo padece.
Bien es cierto que la diabetes es una enfermedad que ostenta un importante conocimiento y normalidad dentro de la sociedad al estar presente en un amplio número de personas; sin embargo, nunca está de más que los deportistas de élite continúen divulgando ese reconocimiento, demostrando que nadie está exento de padecerla.
En este sentido, Roberto Galindo, como jugador profesional de fútbol playa, internacional con la Selección Española, continúa su labor de mostrar al mundo cómo es convivir siendo diabético, compaginando esta enfermedad con la máxima exigencia física, controlando cada detalle de diete y, especialmente, teniendo un gran rendimiento en el terreno de juego.
Futbolista profesional con diabetes tipo I
Tras más de diez años como persona con diabetes tipo I, el consejo de Roberto Galindo es nítido que, a su vez, ha sido su secreto desde que recibió el diagnóstico de la enfermedad: «Llevarlo con mucha naturalidad«. Y ello implica muchas adaptaciones, controles hormonales y vigilancia sobre la dieta.
En esta línea, Galindo refleja que, en el inicio del curso de la enfermedad, lo que más trabajo le costaba «era sentirme diferente a la hora de comer«, eligiendo con un minucioso cuidado los alimentos y la cantidad para ingerir: «Me tenía que pinchar y los demás no lo hacían», relata sobre las concentraciones en equipo.
Sin embargo, ese pensamiento apenas duró unos instantes en la mente de este futbolista profesional, que concluye afirmando que «esa es la gracia de la vida, cada uno es diferente a los demás; hay que aceptarlo y tirar para adelante porque es lo que toca», detalla.

En las concentraciones con la Selección Española de Fútbol Playa, Roberto debe controlar detalladamente, con el el trabajo del nutricionista, qué comida va a tomar y qué tipo de alimentos, junto a las respectivas cantidades, puede comer: «Hidratos de carbono, proteínas y verdura«, cita mientras rellena su plato en una de las publicaciones.
La rutina, por otra parte, consiste en revisar el nivel de azúcar en sangre varias veces al día, con el correspondiente pinchazo de insulina «sobre lo que voy a comer y sobre el azúcar que tengo», en función de cada comida. Y a la hora de prepararse para el entrenamiento, mismo ‘modus operandi’: revisar el azúcar para tener controlada la diabetes con un medidor de glucosa.
Tres claves para convivir con la enfermedad
Roberto Galindo ya cuenta con una importante trayectoria dentro del sector del fútbol playa profesional, habiendo alcanzado el sueño con el que tantos niños se recrean: jugando para la Selección Española. Este logro es meramente deportivo, aunque también tiene un componente adicional de admiración por lidiar con la diabetes.
A través de redes sociales, Galindo ha detallado una serie de aspectos que a él mismo le hubiera gustado saber cuando recibió el diagnóstico. Ahora, quiere compartir estos consejos con personas en una situación similar. En primer lugar, avisa de la importancia de vivir con normalidad.
«La diabetes es parte de mí, pero no me limita», asegura Roberto. De hecho, indica que «antes pensábamos que todo era diferente, hasta que entendimos que cuanto más normal vivía, más libre me sentía». En segunda instancia, detalla «no prohibirme comidas«, sino «aprender a gestionarlas«.
«Si me apetece comer otras cosas, no las elimino; aprendo a mediar, a corregir y a equilibrar. Esa es la clave», precisa. Finalmente, destaca que «la diabetes cambia cada día«, por lo que «si te entiendes y te adaptas, todo fluye mucho mejor».




