Caminar, correr o abrazar de pie son algunas acciones cotidianas que no todas las personas pueden realizar. Fernando -Nando- Demaría, es una de ellas, consecuencia de una discapacidad. Por ello, afirma que «sólo entendemos el valor de algo cuando lo perdemos».
Hubo un tiempo en el que Demaría era capaz de «viajar, correr o vivir sin dolor», una serie de «cosas simples que para muchos son normales, pero que para mí tienen un valor enorme«. Sin embargo, la llegada de una lesión medular a su vida le privó de disfrutar de gestos cotidianos.
Ahora, con más de 1,3 millones de seguidores en redes sociales (@nanodemaria), Nando es un conocido speaker motivacional y deportista de motocross y enduro, medallista de oro y plata en los mundiales de México y Finlandia. Desde los 19 años, también integra el colectivo de personas con discapacidad.
Una reflexión para valorar lo que tenemos
Antes de cumplir las dos décadas, Fernando Demaría ya vivía con las consecuencias de la discapacidad: usuario de silla de ruedas, imposibilidad de caminar y dependencia de otras personas para realizar determinadas tareas. Por ello, ha compartido una reflexión sobre la importancia de valorar lo que se tiene cuando se tiene.
Precisamente, mediante redes sociales, Nando ha compartido una lista de deseos que le gustaría poder cumplir en caso de recuperar la movilidad de sus piernas. No son grandes lujos, sino acciones diarias que no tienen el valor que realmente merecen.
Ir al baño por sus propios medios, caminar de forma independiente, recorrer el mundo o volver a disfrutar de la naturaleza son algunos de los ejercicios que más disfrutaría este ahora speaker motivacional. También gozar de autonomía y seguridad, que brillan por su ausencia en determinadas situaciones por falta de accesibilidad.
Sin embargo, a los que realmente aspira Demaría es a poder «vivir sin dolor«. Cada día, este deportista con discapacidad se enfrenta a una batalla física y mental contra la sensación permanente de molestia, que ya hace estragos en todos los ámbitos.
Por tanto, la reflexión que ha compartido Nando es un aviso para exprimir cada segundo de la vida, dándole el verdadero que tiene cada paso que se da y agradeciendo la oportunidad de vivir en plenas condiciones. Él, mientras, asegura que sigue «peleando, agradeciendo y aprendiendo a disfrutar cada momento».
La discapacidad apareció «en un segundo»
Si hace 15 años alguien le hubiese preguntado a Fernando Demaría como se imaginaba en la actualidad, la respuesta no hubiese dejado lugar a dudas: «Habría dicho que estaría pensando en retirarme de las motos«.
Ha cumplido el sueño de «representar a mi país, ganar oro y plata en mundiales, ser campeón del mundo y vivir sobre dos ruedas». Pero a los 19 años, un accidente le dejó en silla de ruedas y la discapacidad hizo acto de presencia «en un segundo» para quedarse para siempre.
Consecuencia de ese accidente y de la lesión medular, Nando asegura que «aprendí que no siempre elegimos lo que nos pasa, pero sí cómo lo enfrentamos». Hoy, de hecho, «puedo decir que esa caída me permitió desarrollar otras habilidades, descubrir otras pasiones y conectar con millones de personas«.
Finalmente, la madurez y la experiencia también le hacen ver que «la vida cambia el rumbo sin avisar. Y al principio puede doler. Pero con el tiempo, entiendes que no era el final del camino, sino un desvío hacia algo mucho más grande«.






