Olga Elvira es una mujer de 24 años y con un diagnóstico de autismo que ha protagonizado uno de los momentos más emotivos durante la visita del Papa León XIV a Madrid. Tras hacerle entrega de una carta en la que se leía ‘Te quiero mucho’, la joven se abalanzó sobre el Pontífice para darle un emotivo abrazo.
Este precioso momento tuvo lugar al finalizar el encuentro del Papa con las realidades de asistencia social de la Iglesia en Madrid en CEDIA 24 horas, celebrado en el barrio de Lucero. Como Olga tanto había deseado, al fin pudo abrazar a León XIV en una de las situaciones más señaladas de la jornada.
Además, Elvira, como ha detallado ‘El Mundo‘, creció tras ser abandonada en su infancia y criada por las religiosas de las Hijas de Santa María de la Providencia. Esta joven con autismo ya estuvo cerca del Papa durante una visita a Roma, pero no tuvo la oportunidad que sí ha tenido en Madrid y que no ha querido desaprovechar.
El abrazo del Papa con Olga, joven con autismo
Con una camiseta rosa y una emoción desbordada, Olga Elvira se situaba a escasos metros del Papa León XIV, que recorría aclamado las calles de la capital de España. Cuando ya estaban a una distancia prudente, la joven le hizo entrega de una carta con unas palabras que ya son de alcance internacional: ‘Te quiero mucho’.
El Pontífice, tras recoger la misiva, también fue el receptor de un sentido, sincero y emotivo abrazo, cuya emisora era Olga Elvira, joven de 24 años y con un diagnóstico de autismo que no ha tenido una vida sencilla. Este gesto se ha alzado como uno de los momentos más bonitos y comentados de la visita a España de León XIV.
Además de la emoción que generó en el propio Papa, el abrazo de Olga también levantó los aplausos de todas las personas que fueron testigos de ese instante. De esta forma, Elvira logró cumplir un sueño que arrancó en Roma, cuando estuvo a pocos metros del Papa Francisco
En aquella ocasión, la joven con autismo no pudo abrazar al entonces Pontífice tras la cancelación de una audiencia privada; ahora, sin embargo, ha hecho lo propio con su sucesor, León XIV, al que también vio desde la distancia en otra visita a la capital italiana.
De este modo, alejado del protocolo y cercano a la emoción y a la sinceridad, también al amor, el Papa León XIV y Olga Elvira han protagonizado un precioso momento que será inmortalizado para siempre. Y que deja claro que la discapacidad no es sino una oportunidad para hacer comprender que hay muchas formas de vivir, sentir y ser feliz.
Un sueño cumplido
Natural de Rusia, Olga Elvira fue abandonada por su familia biológica con apenas 16 meses de edad debido a una enfermedad, que más tarde estaría acompañada de un diagnóstico de autismo. Fue acogida por el hogar de Gema y Julián, en Madrid, que le dio todo para que creciera en las mejores condiciones posibles.
Ahora, Olga vive de lunes a viernes con las hermanas guanellianas de la Casa Santa Teresa, donde es una persona feliz y el lugar desde el que siempre ha divulgado su sueño de «abrazar al Papa«. Ya lo ha conseguido. La tarde del 6 de junio de 2026, Madrid fue testigo de ese momento.
Así mismo, acompañada por su hermana Elisette, Olga fue invitada al Centro Cedia, al patio de audiencias, junto con otros pacientes, para tener una reunión con León XIV. Tras finalizar el encuentro, le hizo entrega de una carta e, impulsada por la emoción, le dio un bonito abrazo.
Finalmente, Elvira ha hecho realidad uno de sus deseos, que era conocer y abrazar al Papa. El otro radica en ser «santa«, cuya proyección va por el camino correcto y, especialmente, acompañada por las personas adecuadas.






