María Camila González se define como una «adulta joven» con síndrome de Down que trata de impulsar la inclusión a través de su propio testimonio y mediante el arte. También, en redes sociales, ha lanzado un mensaje a padres de hijos con Trisomía del 21: «Sé el primero en abrazarlo y abrir su camino«.
Precisamente, a través del mundo digital, María Camila se encarga de explicar y normalizar el síndrome de Down, así como desmentir mitos sobre esta misma condición: «Por favor borra estas ideas falsas sobre nosotros». Su propia experiencia es su mejor aliada en este sentido.
De la misma manera, esta joven entiende que, desde su posición como persona con discapacidad, su mensaje es un importante canal para «visibilizar barreras que aún siguen ahí, como la falta de accesibilidad, discriminación, exclusión en educación, en el trabajo y en la vida diaria«.
Un mensaje a padres de niños con síndrome de Down
Ella sabe perfectamente lo que es el síndrome de Down; su familia, también. Por ello, María Camila ha querido lanzar un mensaje a otros padres que han recibido el diagnóstico de Trisomía del 21 en uno de sus hijos y se encuentran inmersos en un mar de incertidumbre y miedo.
En primer lugar, González indica que «sé que es un gran reto para ti; vas a escuchar que tu hijo o hija viene con discapacidad u otras condiciones genéticas». Esa frase genera angustia y preocupación, pero María Camila quiere comunicar que el recorrido es más bello de lo que siempre se presupone.
«Es verdad que hay dificultades en el camino, pero te prometo que también hay muchísimas alegrías«, reconoce esta «adulta joven» con síndrome de Down. De hecho, insiste en que «con el apoyo adecuado, nosotros podemos lograr cosas increíbles».
Su mensaje se sostiene bajo un importante consejo:»¡No tengas miedo!«. Y agrega una petición a todas estas familias: «Te pido que no seas tú el primero en rechazarlo o en ponerle límites. Sé el primero en creer, abrazarlo y abrir su camino«.
El motivo por el que González ha compartido esta publicación en redes sociales es para trasladar a estos padres que no están solos tras la comunicación de un diagnóstico de síndrome de Down. Y que, a pesar de las dudas, el miedo y la incertidumbre inicial, están a punto de ser testigos del amor más incondicional que existe.
Adultos con sueños y responsabilidades
Como persona con síndrome de Down, María Camila también pone el acento en el trato que la sociedad brinda a este colectivo. Por ello, reclama que tener un cromosoma extra en el par 21 «no nos hace niños eternos», sino que «somos adultos, tenemos sueños, metas, trabajos, amores y también responsabilidades».
De la misma manera, esta joven activista de la inclusión entiende que, precisamente ese mismo concepto, «va mucho más allá de un gesto simbólico» y se debe practicar en todas las áreas sociales. Sin discusión.
Y ese recordatorio debe servir para que la sociedad entienda que «todas las personas merecen participar, decidir y vivir con oportunidades e inclusión reales». El síndrome de Down no limita a María Camila, sino que le impulsa a reivindicar sus derechos y los del colectivo de la discapacidad.


