Manolo Galán se quedó fuera del mercado laboral a los 61 años y medio. Llevaba más de 46 años cotizados a la Seguridad Social. No se retiró porque quisiera: se vio obligado. El resultado fue un coeficiente reductor del 21% que se descuenta de su pensión de forma permanente.
La comparación que desmonta el argumento de la equidad
El Gobierno defiende que los coeficientes reductores existen para equilibrar el sistema: quien se jubila antes cobra la pensión más años, y el recorte compensa ese desfase. La aritmética, sin embargo, produce situaciones difíciles de justificar.
Según los cálculos que maneja ASJUBI40, un trabajador que llega a los 65 años con 37 años y 9 meses cotizados percibe el 100% de su pensión. Otro con 44 años y 6 meses cotizados que se vea forzado a retirarse a los 61 puede soportar un recorte del 24%. Ha cotizado casi siete años más y cobra una cuarta parte menos.
El portavoz Manuel Barrera lo plantea en términos aún más crudos: una persona con 45 años cotizados que adelanta cuatro años su retiro ve reducida su base reguladora al 76%, exactamente lo mismo que le ocurriría a alguien con una carrera mucho más corta. El sistema no distingue el esfuerzo previo.
Por qué esta generación concreta está en el punto de mira
No es casual que el colectivo esté formado por personas nacidas en los años cincuenta y sesenta. Muchos empezaron a trabajar con 14 años, cuando la edad mínima legal lo permitía, en jornadas largas y con salarios bajos. Acumular 46 años de cotización a los 61 no es una excepción en ese grupo: es lo normal.
A eso se sumó el factor decisivo. Las reestructuraciones industriales y las crisis de 2008 y 2012 expulsaron del mercado a trabajadores de 58, 59 y 60 años que ya no volvieron a encontrar empleo. Llegaron a la jubilación desde el paro o desde un subsidio, sin capacidad de negociar la fecha de su retiro.
El coste real, en euros
Un 21% sobre una pensión teórica de 1.700 euros supone 357 euros menos al mes. Con catorce pagas, 4.998 euros anuales. Si se compara con el trabajador de menor carrera que cobra el 100% a los 65, la brecha acumulada en dos décadas ronda los 100.000 euros.
Y hay un efecto añadido que se olvida: las subidas anuales de las pensiones se calculan sobre la cuantía ya recortada, de modo que la diferencia no se cierra con el tiempo, se ensancha.
Qué pide el colectivo y qué se puede hacer mientras
ASJUBI40 exige que las carreras de 40 años o más queden exentas de coeficientes reductores, y que se apruebe por real decreto sin esperar a una reforma más amplia. La reivindicación cuenta con respaldo parlamentario desde noviembre de 2025, pero sigue sin traducirse en norma.
Para quien todavía no ha firmado, hay margen. La demora voluntaria de la jubilación premia con un 4% adicional por año, un pago único o una combinación de ambos. Y la nueva jubilación flexible que entra en vigor el 28 de agosto de 2026 permite cobrar parte de la pensión y seguir trabajando a tiempo parcial, recuperando el 100% al cesar definitivamente.




