La Seguridad Social permite seguir cotizando por cuenta propia mediante el convenio especial a quien deja de trabajar y teme llegar a la edad de retiro sin los años necesarios. Para la modalidad ordinaria hay que «acreditar al menos 1.080 días de cotización en los 12 años anteriores» y solo se dispone de un año de plazo desde que se produce la causa que da derecho a suscribirlo, según detalla el portal Import@ss del propio organismo. La cuota corre íntegramente a cargo del suscriptor: aquí no hay aportación empresarial.
Cuánto cuesta cada mes
La fórmula que publica la Seguridad Social parte de la base de cotización que elige el interesado: se le aplica el 28,30%, se multiplica por el coeficiente 0,94 y se le suma la cotización por el Mecanismo de Equidad Intergeneracional.
El ejemplo que ofrece el propio organismo lo aterriza: con una base de 2.000 euros, la cuota mensual resultante es de 550,04 euros. Es decir, mantener la cotización no es un trámite simbólico, sino un desembolso que hay que sostener mes a mes.
Qué protege y qué no
- Jubilación.
- Incapacidad permanente derivada de enfermedad común o accidente no laboral.
- Muerte y supervivencia: viudedad, orfandad y prestaciones familiares.
Por el contrario, el convenio especial ordinario no cubre el subsidio por incapacidad temporal ni las contingencias profesionales. Quien lo firma sigue sumando años para la pensión, pero no queda protegido si enferma mañana.
Los 90 días que conviene no dejar pasar
Hay un detalle de calendario que cambia el resultado. Si la solicitud se presenta dentro de los primeros 90 días, se puede elegir la fecha de efectos del convenio. Pasado ese plazo, los efectos arrancan desde la propia presentación y se pierde el periodo intermedio.
Asimismo, existen modalidades distintas de la ordinaria, con reglas propias, para colectivos como los mayores de 65 años o los trabajadores afectados por expedientes de regulación de empleo.
Antes de firmar conviene calcular si el gasto compensa. En algunos casos, unos pocos meses de cotización marcan la diferencia entre acceder o no a la pensión contributiva; en otros, el mismo dinero rinde más por otra vía, sobre todo si el escenario realista es una pensión no contributiva o el complemento para las pensiones más bajas. Es una cuenta que conviene hacer con la simulación oficial en la mano y no de memoria.




