La fecha en la que llega la pensión no la decide el banco, sino un reglamento de 2018. El artículo 24.2 del Real Decreto 696/2018, que aprueba el reglamento de gestión financiera de la Seguridad Social, obliga a que el importe figure en la cuenta del perceptor «el primer día hábil del mes en que se realice el pago y, como máximo, el cuarto día natural de dicho mes». Todo lo que ocurra antes de esa ventana —los adelantos al día 22, 24 o 25— es una decisión comercial voluntaria de cada entidad.
Una ventana, no un día fijo
El precepto no señala una fecha única. Establece un margen: desde el primer día hábil hasta el cuarto día natural. Las entidades financieras colaboradoras cargan el importe en la cuenta única centralizada que la Tesorería General mantiene con cada una «con fecha valor del primer día hábil del mes» y, en todo caso, hasta ese cuarto día.
Además, la obligación se refiere a los pagos sucesivos: el primer abono de una pensión recién reconocida queda fuera de esa regla y sigue su propio calendario de tramitación.
Por qué unos cobran antes que otros
El Banco de España lo explica en su portal del cliente bancario: las entidades deben abonar las pensiones «entre el primer día hábil del mes correspondiente y el cuarto día natural de dicho mes», y algunas optan por «poner a disposición de sus clientes el importe de la pensión antes de las fechas establecidas».
Es decir, el banco recibe con antelación la información con los importes definitivos y decide si adelanta el dinero de su bolsillo. Puede además condicionar ese adelanto al cumplimiento de requisitos, y puede dejar de hacerlo. Nada de eso es exigible por ley, a diferencia de lo que ocurrió el mes pasado cuando las entidades adelantaron el pago de las pensiones por incapacidad permanente.
Cambiar de banco: un derecho sin coste
El apartado 4 del mismo artículo 24 recoge algo que muchos pensionistas desconocen: el pago de las prestaciones en territorio español no supone coste alguno para la persona beneficiaria, que conserva la libre elección de entidad pagadora entre las colaboradoras registradas.
Es decir, si una entidad deja de adelantar la nómina o empeora sus condiciones, el pensionista puede llevarse la pensión a otra sin pagar por ello.
Cómo se cambia la cuenta
- Por la Sede Electrónica de la Seguridad Social, con certificado digital o Cl@ve, en el trámite de modificación de datos bancarios y de domicilio.
- Con el formulario oficial C-181 del INSS. Si se presenta por internet, el propio impreso advierte de que «no es necesario que firme este formulario»; en papel hay que firmarlo y entregarlo con cita previa o por correo.
- Directamente en la entidad bancaria, que se encarga de comunicarlo a la Seguridad Social.
Cabe recordar, por último, que las pensiones se abonan en 14 pagas: doce mensualidades ordinarias más dos extraordinarias en junio y noviembre, de la misma cuantía que una mensualidad. Conocer bien ese calendario ayuda tanto como saber a cuánto asciende el complemento de las pensiones más bajas.




