El lunes 7 de septiembre comenzaron las clases en la mayoría de colegios de España. Por este motivo, desde DOWN España vuelven a poner el foco sobre uno de los grandes retos del sistema educativo español: La educación inclusiva real.
Hace seis años se aprobó la LOMLOE con el compromiso de aprobar el Plan Estratégico de Educación Inclusiva. Después de este periodo, este Plan Estratégico sigue sin ser una realidad, lo que dificulta avanzar en una educación de calidad para todos los niños y niñas de España, incluidos los niños con síndrome de Down.
La educación inclusiva beneficia a todo el alumnado
Con motivo de la ‘vuelta al cole’ para el curso 2026-2027 y también a modo de denuncia por la demora de la aprobación del Plan Estratégico de Educación Inclusiva, DOWN España ha lanzado la campaña ‘Tengo un compañero con síndrome de Down’.
En el contexto de esta campaña, la Asociación ha entrevistado a Eva Betbesé, coordinadora de la Red Nacional de Educación Inclusiva de DOWN España. Así, Betbesé ha realizado un repaso sobre cómo debería ser la educación inclusiva real y los avances que aún siguen siendo necesarios.
Al respecto, comenta que «la educación inclusiva es aquella que garantiza que todos los niños, niñas y jóvenes puedan aprender en un mismo entorno con igualdad de condiciones y los apoyos necesarios». Además, añade que «no es suficiente con matricular a un niño en un colegio y que esté en el aula, para que sea una inclusión real y de calidad tiene que haber presencia, participación y progreso».
La educación es un derecho para cualquier niño en España. En este sentido, Eva Betbesé defiende que al igual que la sociedad es diversa, las aulas en España también deberían de serlo. Por ello, argumenta que «aprender en diversidad e inclusión aporta beneficios para todo el alumnado, tenga o no discapacidad».
Educación inclusiva real en España
España aún necesita un sistema educativo realmente inclusivo con los alumnos con discapacidad. Si bien, la educación inclusiva no solo repercute en el alumnado con discapacidad, sino que supone un beneficio para el conjunto del alumnado.
Por otro lado, Eva Betbesé indica que «para los niños con síndrome de Down es especialmente valioso poder aprender en igualdad de oportunidades que el resto de los alumnos (juegos, experiencias…). A la vez, aprenden académicamente mucho a nivel comunicativo, emocional y social. Además, su autoestima y autonomía se ven muy beneficiadas».
Además, para el resto de alumnos también es positivo contar con compañeros con síndrome de Down. De este modo, los alumnos pueden ser conscientes desde edades muy tempranas de las realidades diferentes que existen; así como que hay personas que reciben y comunican la información de un modo diferente.
Como conclusión, Eva Betbesé expone que «la inclusión no resta calidad a la educación, sino que hace que podamos replantear cambios de metodología que son beneficiosos para el alumnado con síndrome de Down, pero también para el resto del alumnado».
Así, para avanzar hacia una educación inclusiva real, Betbesé propone un replanteamiento de las evaluaciones, las metodologías, los ratios por aula y la organización de la misma. «Si no hay una previsión, esta educación será muy difícil de implantar y mantener», remarca la coordinadora Red Nacional de Educación Inclusiva de DOWN España.




