El Congreso de los Diputados ha aprobado la reforma de la ‘Ley de promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia’ y la reforma de la ‘Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social’.
Una de las medidas más importantes de esta reforma es la pasarela entre los reconocimientos de discapacidad y dependencia. Con esta medida se reduce la carga burocrática para el reconocimiento de un grado de discapacidad y un grado de dependencia.
Pasarela de grados de discapacidad y dependencia
Respecto a esta medida, desde el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 explican que «de esta manera se desburocratiza el reconocimiento de la discapacidad, agilizando los procesos administrativos y reduciendo las listas de espera».
Ángeles Blanco, abogada especializada en derecho de las personas con discapacidad y LGTBI+, también se ha manifestado en relación a esta nueva medida que afecta a los reconocimientos de discapacidad y dependencia. De hecho, Ángeles es una mujer con discapacidad.
Sobre esta reforma, Ángeles Blanco comenta que «el principal cambio es que se crea una suerte de automatismo, una suerte de pasarela entre los reconocimientos de discapacidad y dependencia. A partir de ahora, no se tendrá que reconocer por un lado la discapacidad y por otro la dependencia».
Con la nueva normativa, tras el reconocimiento de un determinado grado de discapacidad, se reconocerá un grado de discapacidad automáticamente al ciudadano. «De este modo, se elimina una duplicidad que nos hacía muy complicada la vida a las personas con discapacidad», argumenta la abogada Ángeles Blanco.
Grado de dependencia y discapacidad
En concreto, a las personas que se le reconozca un grado I de dependencia se le asignará automáticamente un grado de discapacidad del 33%. Por su parte, a las personas que se le reconozca un grado II o grado III de dependencia, se le asignará un grado de discapacidad del 65%.
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Hasta el momento, el reconocimiento de la discapacidad y el reconocimiento de la dependencia eran dos trámites totalmente diferentes. Esto generaba una importante carga burocrática en las administraciones, con retrasos y listas de espera. De hecho, uno de los principales objetivos de esta medida es reducir las listas de espera tanto de la dependencia como de la discapacidad.
Eso sí, la mencionada pasarela solo se aplica desde la dependencia a la discapacidad. Es decir, el reconocimiento de un determinado grado de discapacidad no provocará la asignación automática de un grado de dependencia.
Además, también puede darse el caso de que un ciudadano no se muestre conforme con el grado de discapacidad asignado tras el reconocimiento del grado de dependencia. Si esto ocurre, podrá solicitar la revisión del grado de discapacidad a través de la administración autonómica competente.
Finalmente, sobre la pasarela de dependencia y discapacidad en España, Ángeles Blanco expone lo siguiente: «La norma todavía no ha sido publicada en el BOE (Boletín Oficial del Estado) y entrará en vigor de manera progresiva».




