Una incapacidad permanente parcial de más de 25.000 euros: El TSJ de Castilla-La Mancha confirma la resolución para una modista

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha confirmado el derecho a una incapacidad permanente parcial para una mujer que trabajaba como modista, debido a un desgaste en la base del pulgar izquierdo (rizartrosis). De este modo, tendrá derecho a percibir una indemnización de 25.146,24 euros

A diferencia del resto de grados de incapacidad, por la incapacidad permanente parcial no se percibe una pensión contributiva mensual. En este caso, la persona beneficiaria percibe una indemnización económica de pago único equivalente a 24 mensualidades de su base reguladora.

Una incapacidad permanente parcial de más de 25.000 euros

La Seguridad Social define la incapacidad permanente parcial como «aquella que, sin alcanzar el grado de total, ocasiona a la persona trabajadora una disminución no inferior al 33% en su rendimiento normal para dicha profesión, sin impedirle la realización de las tareas fundamentales de la misma».

En este caso particular, el Instituto Nacional de la Seguridad Social rechazó inicialmente a la trabajadora el reconocimiento de cualquier grado de incapacidad permanente. Todo ello, a pesar de presentar un diagnóstico de rizartrosis con afectación en la base del pulgar izquierdo.

Sin embargo, la trabajadora obtuvo el reconocimiento de una incapacidad permanente parcial a través del Juzgado de lo Social. Frente a dicha resolución judicial, el INSS presentó un recurso ante el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha.

El TSJ de Castilla-La Mancha rechaza el recurso del INSS

El Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha rechazado el recurso presentado por el INSS, por lo que reconoce el derecho a la incapacidad permanente parcial para esta trabajadora. Además, también ratifica su derecho a percibir una indemnización económica de 25.146,24 euros.

La Sala del TSJ de Castilla-La Mancha considera acreditado que la realización de movimientos de pinza aumenta el dolor y reduce de forma considerable el rendimiento laboral de esta trabajadora. Por todo ello, la sentencia judicial determina el derecho a percibir la incapacidad permanente parcial.

Sin embargo, desde el ‘Consejo de Poder Judicial’ aclaran que «en contra de la pretensión de la afectada, no considera que haya una pérdida funcional con intensidad suficiente para afirmar la imposibilidad de realizar las tareas fundamentales de su profesión».

Es decir, la trabajadora solicitaba el reconocimiento de una pensión de incapacidad permanente total, aunque deberá conformarse con la indemnización de 25.146,24 euros correspondiente a la incapacidad permanente parcial.

En definitiva, el TSJ de Castilla-La Mancha coincide con la decisión de la jueza del Juzgado de lo Social. Sin embargo, matiza que la desestimación de la incapacidad permanente total no se debe a que no exista una imposibilidad absoluta, sino a que no se ha demostrado una verdadera inhabilitación profesional para llevar a cabo las tareas fundamentales de la profesión de modista.

Desde el ‘Consejo del Poder Social’ informan que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha no es firme, por lo que puede ser recurrida mediante un recurso de casación ante el Tribunal Supremo.