Puerto Deportivo Sotogrande se ha convertido en la base de entrenamiento de la primera tripulación inclusiva del Campo de Gibraltar, un equipo de vela en el que comparten cubierta personas con y sin discapacidad. La iniciativa, bautizada como «Travesías Sin Límites», la impulsan la Asociación Accesibilidad para Todos y la Fundación Navega, y cuenta con el patrocinio de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA) dentro de su convocatoria de patrocinios publicitarios para 2026. Cada salida al mar reúne a una media de ocho participantes, según han informado las entidades organizadoras.
Cabe recordar que la Fundación Navega acumula una amplia trayectoria en actividades náuticas inclusivas, y es quien pone el barco, las instalaciones y el equipo técnico necesario para que el programa funcione.
Cómo funcionan las travesías
El proyecto se basa en salidas de entrenamiento a bordo de un velero, dirigidas por patrones y monitores especializados en vela adaptada. Su papel es clave: se encargan de que cada tripulante asuma tareas a bordo según sus capacidades, siempre en condiciones de seguridad.
Es decir, nadie va de pasajero. La idea es que todos participen de forma activa en la navegación, adaptando la actividad a la persona y no al revés.
Entre quienes ya se han subido al barco hay deportistas paralímpicos y personas con discapacidad que llegan desde asociaciones y clubes deportivos de la zona. El programa está abierto a distintos tipos de discapacidad:
- Física
- Cognitiva
- Orgánica
- Sensorial
Un equipo estable, no una actividad puntual
Más allá de las salidas al mar, el objetivo de fondo es formar una tripulación inclusiva fija que siga participando en el programa «Travesías Sin Límites» desde Sotogrande. Las entidades aspiran, además, a que este grupo acabe consolidándose como un equipo de navegación inclusiva de referencia en Andalucía.
Las actividades forman parte de la programación prevista hasta finales de año dentro del proyecto general «Travesías Sin Límites».
Asimismo, el programa tiene una vertiente de sensibilización. Cada travesía sirve para demostrar, sobre el terreno, que las barreras para acceder al mar pueden reducirse con formación, adaptación de los equipos y profesionales preparados. A ello se suman valores propios de la vela, como el trabajo en equipo y la responsabilidad compartida a bordo.
La accesibilidad llega también a los puertos
Para la Asociación Accesibilidad para Todos, este proyecto supone llevar al ámbito marítimo su trabajo habitual en accesibilidad universal y eliminación de barreras. La entidad plantea la iniciativa como un ejemplo de buenas prácticas que podría ayudar a extender criterios inclusivos a otros puertos deportivos.
Por su parte, la Fundación Navega enmarca el programa en su objetivo de acercar el mar a cualquier persona, con Puerto Sotogrande como punto de partida para proyectos que combinan deporte, formación e inclusión.
Con todo, la colaboración de la APBA y de PST Puerto Sotogrande, que cede sus instalaciones, permite dar continuidad a una propuesta que busca algo sencillo de explicar pero difícil de conseguir: que el mar sea un espacio compartido, sean cuales sean las capacidades de quien navega.