La madre de dos niños con discapacidad expone la odisea para disfrutar de la playa: «La accesibilidad no empieza en el agua»

Laura con sus "grandes guerreros" con discapacidad en la playa

Laura con sus "grandes guerreros" con discapacidad en la playa./ Instagram

Laura Moldes, madre de dos niños con discapacidad, ha mostrado la odisea que deben seguir habitualmente para disfrutar de un día de playa. En este sentido, Laura asegura que «la accesibilidad no empieza en el agua», sino que «empieza mucho antes».

En concreto, Laura es madre de tres hijos: Claudia, Hugo y Noa. Los más pequeños de este hogar, Noa y Hugo, comparten discapacidad. En el caso de Noa, es una niña con parálisis cerebral y sordera profunda. Hugo por su parte, tiene parálisis cerebral, autismo y sordera con implantes cocleares.

Laura pone el foco en la accesibilidad para disfrutar de las playas

Tanto Noa como Hugo son dos niños con movilidad reducida, por lo que necesitan ciertas adaptaciones para disfrutar de la playa y del mar en igualdad de condiciones. En este sentido, es preciso aclarar que no todas las playas cuentan con zona de baño adaptado.

A través de sus redes sociales (@misgrandesguerreros), Laura muestra la realidad de su familia ofreciendo una importante visibilidad al autismo, la parálisis cerebral y la sordera. Además, a través de su ejemplo, también busca servir como apoyo a otras familias que viven una situación familiar.

Con la llegada de la temporada de playas, Laura Moldes se ha mostrado especialmente reivindicativa en relación a las playas accesibles y las posibilidades de baño en el mar para personas con movilidad reducida.

Así, mediante un vídeo publicado en redes sociales, ha mostrado la odisea que debe seguir habitualmente para disfrutar de un baño en la playa con sus hijos Noa y Hugo. Al respecto, manifiesta que «la accesibilidad no empieza en el agua, empieza mucho antes. Empieza cuando aparcas y ni siquiera puedes bajar dos sillas de rueda con seguridad. Empieza cuando cargas a tus hijos en brazos y recorres varios metros para llegar a la playa».

Reivindica una inclusión sin horarios en las playas

En el vídeo publicado en sus redes sociales, Laura intenta visibilizar las complicaciones que encuentran las familias de niños con movilidad reducida para encontrar playas adaptadas y para disfrutar del servicio de baño. Aunque se ha avanzado de forma considerable en los últimos años, aún queda un largo camino por recorrer.


«Tras recibir mensajes diciendo que las playas estaban adaptadas, volvimos para comprobarlo. Llegamos al lugar indicado, pero allí nos informaron que el servicio adaptado estaba en otro punto. Así que tocó caminar de nuevo bajo el sol», señala Laura.

Por norma general, los servicios de baño adaptado cuentan con un horario específico durante el día. Esto es algo que también ocasiona limitaciones en personas con movilidad reducida para poder disfrutar de la playa.

Eso sí, Laura destaca la labor del personal encargado del servicio de baño: «Al llegar nos encontramos con un equipo maravilloso. Gracias a ellos, Noa y Hugo han podido disfrutar del mar en una silla anfibia

Finalmente, la mamá de estos «grandes guerreros» con discapacidad comenta que «a las siete de la tarde el servicio terminó, se retiró parte de la pasarela y volvimos a encontrarnos con las mismas barreras». Por ello, indica que «no buscamos privilegios, solo queremos que algo tan básico como disfrutar de una tarde en la playa esté realmente al alcance de todos. Porque la inclusión no debería tener horarios».

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