Maia es una pequeña que padece una enfermedad llamada Osteogénesis imperfecta, también conocida como ‘Huesos de Cristal‘. Debido a esta condición, es usuaria de silla de ruedas y ha mostrado cómo son las complicaciones para estas personas a la hora de desplazarse por una alfombra.
Mediante las redes sociales (@maiadecristal), gestionadas por su familia, esta niña con discapacidad ha querido explicar las dificultades del colectivo de la movilidad reducida para moverse por este tipo de piso. A su juicio, son «detalles que pasan desapercibidos», pero son importantes para la accesibilidad.
La enfermedad de Maia le provoca que exista un alto riesgo de fractura ósea ante cualquier caída o mínimo impacto en algunos de sus huesos. Por ello, a modo de prevención, intenta ganar autonomía, seguridad e independencia desde su silla de ruedas.
Desplazarse en silla de ruedas por una alfombra
Tratar de desplazarse por una alfombra puede parecer una actividad inocente, pero la realidad es bien distinta para personas con discapacidad y que sean usuarios de una silla de ruedas. Así es la radiografía que hace Maia de este tipo de situaciones.
Ver esta publicación en Instagram
«Para los que fabrican este piso, les quiero decir que paren de hacerlo«, señala la pequeña, con cierto tono irónico, pero exponiendo la realidad a la que se enfrenta ante este tipo de «detalles desapercibidos». A su juicio, y el de su familia, también es falta de accesibilidad.
Tal y como lo detalla, los niños o adultos con movilidad reducida y en silla de ruedas tienen severas complicaciones para desplazarse por sí mismos por encima de una alfombra. Sin duda, requiere «más esfuerzo, reduce la movilidad o incluso impide avanzar con seguridad«.
Los padres de esta pequeña, por su parte, también ofrecen su punto de vista al respecto: «Cuando pensamos en accesibilidad, solemos imaginar escaleras o rampas. Pero algunas barreras son mucho menos evidentes«. Y «una simple alfombra» es una de esas limitaciones ‘invisibles’.
Finalmente, tanto Maia, una niña con enfermedad de ‘Huesos de Cristal’, usuaria de silla de ruedas, como su familia, aseguran que se trata de «detalles que pasan desapercibidos para muchos pueden marcar una gran diferencia para quienes usamos ayudas de movilidad«.
Un mundo sin barreras
Este aviso que la pequeña Maia ha lanzado sobre las complicaciones que genera una alfombra para la movilidad de personas en silla de ruedas responde, por tanto, a apostar por un mundo sin barreras para este colectivo. La accesibilidad debe reinar siempre.
Este pensamiento, por su parte, coincide con el de los padres de Maia, que aseguran tener pensamientos que se suceden en silencio sobre la discapacidad de su hija: «No nos preocupa amarles, cuidarlos o acompañarlos toda la vida. Cómo los tratará el mundo cuando no estemos es lo que nos ocupa».
Del mismo modo, también imaginan «si serán comprendidos, si alguien verá más allá de su diagnóstico, si podrán vivir con dignidad, independencia y amor«. Mientras lo hacen con el deseo de que así sea: «Ojalá cada día esto pueda ir cambiando para bien y que hagamos de este mundo un lugar para ellos también».




