El Ayuntamiento de Madrid ha adjudicado por 784.000 euros la reforma integral del parque de Canillejas, en el distrito de San Blas-Canillejas, una actuación centrada en la accesibilidad que empezará previsiblemente en octubre de 2026 y se prolongará seis meses. Según ha detallado el Consistorio, se renovarán todos los pavimentos y accesos del parque y se construirán nuevos itinerarios adaptados en las entradas desde la calle del Néctar, con pavimento táctil, barandillas de doble pasamanos y 56 bancos accesibles repartidos por los paseos y las zonas de estancia.
Cabe recordar que la intervención no se limita al firme: el proyecto incluye mejoras en el ajardinamiento, la red de riego, el alumbrado y el mobiliario urbano, además de sistemas de drenaje sostenible para gestionar mejor el agua de lluvia.
Qué cambia para las personas con movilidad reducida
El grueso del presupuesto se dirige a los recorridos peatonales, hoy el principal obstáculo para quienes se mueven en silla de ruedas, con andador o con carrito. Todos los pavimentos se sustituirán o acondicionarán para facilitar los desplazamientos.
Estas son las actuaciones que marcarán la diferencia en el día a día del parque:
- Paseo perimetral: nuevo pavimento de aglomerado en color terrizo, más cómodo y continuo que el actual.
- Paseos interiores: las losas darán paso a un adoquinado renovado.
- Zonas terrizas: se nivelarán para evitar desniveles y tropiezos.
- Accesos: se adecuarán todos los puntos de entrada al recinto.
- Calle del Néctar: nuevos itinerarios accesibles y escaleras conformes a la normativa de accesibilidad vigente, con pavimento táctil y barandillas con doble pasamanos.
El doble pasamanos, por ejemplo, no es un detalle menor: permite que se apoyen con comodidad tanto una persona adulta como un niño o alguien de baja estatura, y el pavimento táctil indicador orienta a quienes tienen discapacidad visual antes de llegar a un escalón.

Alumbrado, visibilidad y sensación de seguridad
La reforma incorpora cuatro nuevos puntos de luz led en el entorno del auditorio y la sustitución de todas las luminarias existentes en el ámbito de actuación. Asimismo, las nuevas plantaciones arbustivas serán de porte bajo, una decisión pensada para no tapar la visión a lo largo de los caminos.
Es decir, el parque busca ganar visibilidad y reforzar la sensación de seguridad de quienes lo usan al caer la tarde, un factor que suele condicionar el uso de los espacios verdes por parte de mayores y mujeres.
Bancos, sombra y un área canina más grande
Junto a los 56 bancos accesibles, se instalarán mesas de descanso, aparcabicicletas y nuevas barandillas. Las pérgolas existentes se restaurarán y sumarán soportes enrejados para especies trepadoras, con el objetivo de ampliar las zonas de sombra. El área canina, por su parte, crecerá en superficie y estrenará vallado y pavimento.
En el capítulo ambiental, el proyecto contempla la plantación de 1.300 metros cuadrados de nuevos macizos arbustivos y la mejora y resiembra de 2.060 metros cuadrados de praderas de césped, además de pavimentos permeables y sistemas de drenaje urbano sostenible que reducirán la carga sobre la red de saneamiento.
116 millones desde 2019 en zonas verdes
La actuación se enmarca en el plan municipal de conservación y mejora de parques. Desde 2019, el Ayuntamiento ha destinado más de 116 millones de euros a estos espacios, con 136 proyectos impulsados, de los que 120 ya están ejecutados.
Con todo, la clave para los vecinos de San Blas-Canillejas será el calendario: si los plazos se cumplen, el parque debería reabrir con sus nuevos recorridos hacia la primavera de 2027.




