El Parador de Santillana Altamira, en Cantabria, reabrió sus puertas el 11 de junio de 2026 tras someterse a una reforma integral con una inversión de 8 millones de euros. Esta reforma ha permitido mejorar la sostenibilidad y la accesibilidad para personas con discapacidad en el establecimiento.
Del mismo modo, la intervención también ha supuesto una mejora para el interiorismo y la experiencia del visitante. Gracias a todas estas mejoras, el Parador de Santillana Altamira ha pasado de 3 a 4 estrellas.
Mejoras de accesibilidad en el Parador de Santillana Altamira
Tras la reapertura de este establecimiento hotelero, la presidenta de Paradores, Raquel Sánchez, ha manifestado que «hemos incorporado el nombre de Altamira al Parador como una referencia universal que identifica a Cantabria en todo el mundo y que proyecta la riqueza histórica, cultural y patrimonial de esta tierra».
Debido a esta reestructuración a modo de reforma, el Parador de Santillana Altamira se sitúa como uno de los más modernos y accesibles de toda la red de establecimientos de Paradores. La intervención se ha realizado en base a las demandas del turismo actual, sin renunciar a la esencia histórica del lugar.
Entre las medidas de sostenibilidad que se han llevado a cabo en este particular Parador destacan las siguientes:
- Acondicionamiento acústico.
- Renovación de los sistemas de climatización, con tecnologías como la aerotermia y gas natural.
- Reducción de la huella de carbono en el Parador de Santillana Altamira en un 85%.
Por otro lado, la reforma en el Parador de Santillana Altamira también se ha centrado en mejorar las condiciones de accesibilidad para los visitantes con discapacidad. Si bien, es preciso remarcar que la accesibilidad es un elemento que beneficia a toda la sociedad en su conjunto.
Tras su reapertura, el Parador de Santillana Altamira cuenta con espacios más inclusivos. Se ha llevado a cabo la renovación del ascensor, además de la creación de una habitación adaptada en la planta baja y la adaptación de aseos comunes para personas con movilidad reducida.
Reformas de interiorismo
Desde Paradores informan que «uno de los cambios más visibles de la reforma es el interiorismo». En este sentido, explican que «la intervención respeta y pone en valor la arquitectura tradicional cántabra mediante una estética sobria, elegante y atemporal. El proyecto combina tradición y contemporaneidad, preservando la memoria y la esencia del edificio e incorporando soluciones actuales que mejoran el confort, la funcionalidad y la experiencia del cliente».
La nueva identidad del Parador de Santillana Altamira resalta por una combinación armoniosa de artesanía, iluminación y selección de texturas. De este modo, se han generado espacios acogedores, auténticos y serenos donde el carácter cántabro está muy presente.
Hay que recordar que la localidad cántabra de Santillana del Mar cuenta con dos establecimientos pertenecientes a la red de Paradores. Uno de ellos es el Parador de Santillana Altamira, que recientemente ha reabierto sus puertas con notables mejoras de sostenibilidad, interiorismo y accesibilidad.
El segundo Parador que se encuentra en Santillana del Mar es el Parador de Santillana Gil Blas, que también ha sido sometido a una reforma con una inversión de 900.000 euros. En este caso, el Parador de Santillana Gil Blas fue reabierto al público el 30 de abril de 2026.




