Paula Pasqual de Riquelme es periodista de profesión. Como actividades que enervan su pasión se encuentran la tecnología, la moda, los viajes o el deporte. Aunque hay por encima de todas: divulgar, visibilizar y normalizar la discapacidad, una comunidad a la que ella misma pertenece debido a una patología en la vista.
Como mujer con discapacidad visual, Paula hace uso de las herramientas necesarias que este colectivo tiene a su disposición para ganar confianza, seguridad y autonomía para caminar de forma independiente, especialmente por la vía pública. Ella va acompañada de Laly, su perro guía.
De esta manera, gracias a las redes sociales, Pasqual puede compartir contenido de interés para personas con discapacidad visual y mostrar cómo es su realidad con esta condición. Además, también aporta información de valor sobre el marco legislativo que existe alrededor de este colectivo, como la entrada de estos animales en centros hospitalarios.
Paula, una periodista que normaliza la discapacidad
El ejemplo de Paula Pasqual es uno más que se suma a esa amplia lista de personas con discapacidad que trabajan por y para normalizar esta condición. Ellos, mejor que nadie, saben de qué manera concienciar, sensibilizar y promover el léxico adecuado para referirse al colectivo de la discapacidad.
Eliminar barreras, infantilismos o el paternalismo es igual de importante que fomentar la inclusión, la accesibilidad o el desarrollo de la autonomía personal. Así, ese objetivo podría repercutir de manera muy positiva en el aspecto emocional y psicológico.
En su empeño por crear conciencia real sobre la discapacidad, concretamente en el aspecto visual, Paula indica que «transformar el mundo no siempre significa hacer algo extraordinario; a veces significa trabajar con pasión, no rendirse y seguir creyendo que las cosas pueden cambiar«.

Consecuencia de su incansable labor, Paula también hace una mención al área de la accesibilidad, un término unido a la propia discapacidad y diseñado para mejorar la calidad de vida de personas que conviven con esta situación. Bajo su perspectiva, la universalidad del término no debe ceñirse a ser «una norma escrita en un papel«.
La accesibilidad de las personas con discapacidad es «una actitud». También «es empatía» para «facilitar las cosas sin hacer sentir diferente a nadie». Cuando más comportamientos se promuevan en este sentido, más opciones tendrá la sociedad de gozar de una convivencia plena, alimentándose de las capacidades y potencial de todos sus integrantes. Sin excepción.
Paula y Laly, «un vínculo brutal»
Debido a su discapacidad visual, Paula tuvo que solicitar la asistencia de un perro guía que le acompañase por los espacios públicos, con el objetivo de caminar con una mayor red de seguridad y confianza. También fomentando su autonomía e independencia. Durante todos los años que han estado juntas, la joven detalla que han creado «un vínculo brutal«.
Como usuaria de este servicio de la Organización Nacional de Ciegos Españoles –ONCE-, Paula también explica que estos perros guía puede entrar dentro de las instalaciones hospitalarias, con la salvedad de la Unidad de Cuidados Intensivos -UCI- y en quirófanos «por motivos sanitarios evidentes».
Así, sí «pueden acompañarnos a las consultas y a las habitaciones de los pacientes», expone Paula. Y lo hace desde su propia experiencia, alabando el trato que ha recibido desde el Hospital Mesa del Castillo, quienes «me han ayudado a desplazarme con seguridad por las instalaciones y en todo momento han demostrado una sensibilización que marca la diferencia«.




