Aida Amado, paciente renal, denuncia las dificultades para viajar en avión con su equipo de hemodiálisis

Aida Amado, paciente renal, denuncia las dificultades para viajar en avión con su equipo de hemodiálisis

Aida Amado, paciente renal, denuncia las dificultades para viajar en avión con su equipo de hemodiálisis./ Foto de RTPA

Aida Amado es una joven paciente renal de 26 años de edad y lleva tres años con hemodiálisis. Actualmente utiliza hemodiálisis domiciliaria y ha anunciado las dificultades para poder viajar con este equipo, tanto en avión como en crucero.

La hemodiálisis es un tratamiento vital para personas que tienen algún tipo de problema renal. En el caso de Aida Amado, cuenta con un dispositivo de hemodiálisis domiciliario, por lo que le permite realizar su tratamiento en casa o en cualquier otra parte.

Barreras para viajar con el dispositivo de hemodiálisis

Aida Amado ha vivido recientemente varias situaciones desagradables a la hora de intentar viajar con su equipo de hemodiálisis diaria. En concreto, ha encontrado barreras para viajar tanto en crucero como en avión.

Una acción habitual y sencilla para la mayoría de personas, como es viajar, resulta prácticamente tarea imposible para Aida Amado. La falta de accesibilidad y empatía provocan situaciones de discriminación hacia pacientes renales, como ha denunciado esta joven.

Respecto a su hemodiálisis domiciliaria, Aida Amado confiesa ante los compañeros de Radiotelevisión del Principado de Asturias (RTPA) que «es un dispositivo sanitario de carácter vital para mi«. Además añade que «ya es bastante difícil vivir con la enfermedad teniendo que adaptar toda tu vida. Qué menos que poder viajar».

El sueño de Aida Amado era viajar en un crucero por su viaje de novios con su pareja. Sin embargo, este sueño se ha visto truncado por las dificultades para viajar en crucero con el dispositivo de hemodiálisis domiciliario.

Respecto a esta complicada situación, esta joven paciente renal asturiana afirma que «intenté hacer un crucero. Tampoco fue posible. Incluso cruceros en los que ofrecen técnicas de hemodiálisis a bordo, las domiciliarias no dejan».

Dificultades también para viajar en avión

Tras encontrar estas dificultades para viajar en crucero, Aida Amado decidió viajar en avión a Mallorca para disfrutar de su luna de miel. Para viajar en avión con máquina de diálisis tuvo que solicitar informes médicos específicos y autorizaciones.

La sorpresa llegó el día del vuelo, cuando el piloto no le dejaba pasar con la máquina de hemodiálisis domiciliaria. En concreto, el piloto argumentaba que este dispositivo no cumplía con las medidas de equipaje de cabina. Para Aida Amado es algo que resultaba obvio, ya que se trata de un dispositivo sanitario que no está diseñado para viajar en avión.

Este viaje, que Aida Amado y su pareja organizaron con la máxima ilusión, finalizó con la presencia de la Guardia Civil en cabina, una queja formal ante la compañía ‘Volotea’, un retraso en el vuelo y una desagradable situación para esta paciente renal.

Lo curioso de este caso es que Aida llegó al aeropuerto con casi tres horas de antelación, llevaba consigo toda la documentación necesaria y realizó los trámites pertinentes para obtener la aprobación de la aerolínea para volar. Sin embargo, cuando llegó el momento, el piloto se negaba a dejarla subir con su dispositivo de hemodiálisis.

Los agentes de la Guardia Civil hicieron entrar en razón a la tripulación de cabina, permitiendo volar a Aida Amado con su dispositivo de hemodiálisis en el asiento contiguo. A pesar de ello, esta joven paciente renal denuncia las trabas que encuentran las personas con hemodiálisis domiciliaria para poder viajar con normalidad.

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