Al igual que las reglas, las barreras están ‘para romperlas’, como cita el popular refrán español. Eso es lo que deben pensar en el Mesón ‘Campeones‘ (@mesoncampeones), un espacio de hostelería donde el 75% de su plantilla de trabajadores está formada por personas con síndrome de Down u otra discapacidad intelectual.
Este restaurante de Sevilla, por tanto, ya es un referente en materia de inclusión de personal con discapacidad en el sector laboral, otorgando la oportunidad de trabajar y de formarse a un colectivo que generalmente, no goza de las mismas condiciones para acceder al mercado del empleo.
De esta forma, este establecimiento hostelero, ubicado en el sevillano barrio de Nervión, fomenta valores imprescindibles en nuestra sociedad, como es la inclusión laboral de personas con discapacidad, la visibilidad a determinadas realidades, el trato igualitario y la integración social, ocupando un espacio que les pertenece.
Síndrome de Down y discapacidad intelectual
La película ‘Campeones‘, dirigida por Javier Fesser en 2018, fue un verdadero ‘boom’ en la industria de la cinematografía en España, que puso, por primera vez, de relieve la importancia de hablar de discapacidad sin tabús, sino exponiéndola tal y como es, con sus capacidades y vulnerabilidades.
Aquella producción, además, le sirvió a Jesús Vidal, actor con discapacidad intelectual, para alzarse con el Premio Goya a Mejor Actor Revelación en ese año. Sin duda, un escenario y un contexto que permitió comenzar a dar visibilidad a un colectivo que no siempre ha gozado del espacio que le corresponde.
Desde entonces, el Mesón ‘Campeones’ de Sevilla apuesta firmemente por la inclusión, social y laboral, de personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual, una realidad que cada vez, ojalá, se siga instalando y desarrollando en otras áreas.
Además de una óptima atención, estos camareros ‘profesionales’ están ampliamente cualificados para el desempeño de la profesión, a pesar de que únicamente están disponibles para ofrecer un servicio para las cenas de los jueves, los viernes y sábados completos y hasta el almuerzo de los domingos.
En este sentido, queda latente que la discapacidad no es sino una capacidad de hacer las cosas de forma diferente, con alguna que otra adaptación necesaria pero siempre con una sonrisa que acompaña a cada comanda. Ya es hora de eliminar etiquetas y estigmas y dejar de valorar a las personas por una simple condición.
Trabajo y compañerismo
El cariño y el aprecio con la que esta plantilla de trabajadores cubre expediente laboral también se puede hacer extensible a las relaciones entre compañeros, donde siempre reina el buen ‘rollo’ entre ellos y el valor del respeto siempre cobra protagonismo.
Así mismo, es de justicia poner de relieve el papel –papelón– de la asociación sevillana ‘Aspanri Down‘, una entidad que ostenta medio siglo de vida apoyando, fomentando y promoviendo los derechos de personas con síndrome de Down y discapacidad intelectual en la ciudad.
Ya han visto la luz un vivero, un catering e incluso este propio Mesón ‘Campeones’. La diferencia, por tanto, no corre a cargo de quien tiene una discapacidad, la acepta y vive con ella, sino en las miradas de una sociedad que no termina de ser empática ni inclusiva con quienes son incapaces de borrar la sonrisa de sus rostros.
Mientras sigan existiendo entidades y espacios como Mesón ‘Campeones’, las personas con discapacidad siempre podrán respirar un poco más tranquilas, sabiendo que hay un lugar donde la inclusión no existe porque ya estará instalada dentro de cada uno de sus trabajadores. Ese es el objetivo por el que seguir batallando.






