Estar ingresado en un hospital es una situación que todos queremos esquivar. Tanto nosotros mismos como cualquier persona de nuestro entorno. Los niños, del mismo modo, son ese grupo de la población que ningún humano queremos ver bajo estancia hospitalaria, y mucho menos recibiendo sesiones de quimioterapia como consecuencia de una enfermedad tan grave como es un cáncer infantil. No obstante, las desgracias existen y resultan inevitables en determinadas ocasiones, momentos en los que estos jóvenes pacientes deben recibir este tipo de tratamientos para ganar la batalla de la vida a cualquier alteración de su cuerpo que le provoque ese tumor maligno.
Para paliar los efectos emocionales de las sesiones de tratamiento, que de por sí ya son agresivos y causan estragos físicos en el paciente, la empresa ‘Ayúdame 3D’ ha creado el proyecto Chemobox, que son «cajas porta-suero, que cubren la bolsa de quimioterapia para los niños y niños en hospitales». Esta preciosa iniciativa pretende, como detalla la compañía precursora, «llevar un poco de color en momentos duros» y ofrecer un lugar a estos pequeños donde «colocar sus superpoderes«. Además, una vez finalizado el tratamiento, la propia caja puede usarse para guardar juguetes, dibujos o cualquier cosa que se quiera fuera de la estancia hospitalaria.
Sesiones de «superpoderes»
El proyecto Chemobox tiene su origen en el año 2018, «cuando un padre pidió una caja de Batman para su hijo Iván, que estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia en el hospital», detalla la empresa ‘Ayúdame 3D‘. Sin pensarlo, la entidad se puso manos a la obra para diseñar este modelo y reducir los momentos de ansiedad, el aburrimiento o la depresión a la que muchos pequeños pacientes están sometidos mientras reciben este tipo de tratamientos, que ahora serán «superpoderes». De hecho, «el resultado gustó tanto que, desde entonces, no hemos dejado de imprimir estas cajas para cualquier familia que lo necesite», subrayan.
De este modo, estas cajas de «superpoderes» son totalmente personalizados «con colores alegres o los personajes de las películas o series animadas favoritas del niño o niña que lo recibe», destaca la empresa. Es un gesto que tiene un impacto muy positivo en estos pacientes pediátricos, ingresados para recibir sesiones de quimioterapia como consecuencia de un cáncer infantil; además, del mismo modo, no supone ningún impedimento para el personal médico, que puede manipular con total normalidad y facilidad la medicación necesaria para el bienestar de los pequeños.
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En esta línea, como destaca Guillermo Martínez Gaunas, director de la empresa ‘Ayúdame 3D‘, este proyecto nació en redes sociales: «En los últimos años hemos oído mucho la frase ‘las redes sociales son muy poderosas’ y en Ayúdame3D hemos descubierto el lado positivo de este poder en varias ocasiones«. Sin duda, la creación de cajas personalizadas con superpoderes para niños que reciben sesiones de quimioterapia es una de las mejores acciones que ha desarrollado la entidad, pero no es la única: también desarrollan trésdesis, que son «brazos impresos en 3D con movilidad prensil gracias a la articulación que tenga cada persona -muñeca, codo, hombro. para personas que no pueden permitirse un dispositivo que les ayude en el día a día».
Solicitar una Chemobox
La empresa ‘Ayúdame 3D‘ revela que conseguir una de estas cajas personalizadas con «superpoderes» es un proceso realmente sencillo: únicamente de debe contactar con la compañía, indicando «el color o los gustos del niño o niña que la va a recibir y nosotros nos encargamos del resto«. Del mismo modo, destacan que «siempre trabajamos por hacer de cada diseño algo muy especial, por crear cada pieza y cada figura con todo el cariño del mundo y por conseguir que las cajas sean de verdad un chute de color y superpoderes para enviar a los peques«.

Por tanto, estas cajas personalizadas para cada pequeño paciente ya están llenando de luz y esperanza habitaciones de diferentes hospitales, espacios donde están ingresados niños y niñas como consecuencia de un cáncer infantil. Además, la compañía indica que trabajan con materiales sostenibles y la impresión 3D para crear impacto social: «De esta manera damos un uso positivo al plástico y seguimos utilizando la tecnología para demostrar que ayudar es demasiado fácil como para no hacerlo«, defienden desde esta empresa. Sin duda, una labor que beneficia a los más pequeños con un gran impacto emocional, un factor determinante para afrontar cualquier enfermedad y reto en la vida con una sonrisa.




