En el año 2004, la Asociación ‘Dan Zass‘ (@dan.zass) vio la luz por primera vez. Desde entonces, se ha perfilado como una preciosa iniciativa para inculcar la inclusión de personas con discapacidad en las artes escénicas.
«El objetivo fundamental que tenemos es acercar la danza a las personas con diversidad funcional«, indican desde la entidad. Para ello, aseguran que «trabajamos con herramientas de distintas disciplinas artísticas desde el respeto y el acompañamiento«.
De este modo, ‘Dan Zass‘ permite la libre expresión de personas con discapacidad a través del baile y de distintas artes escénicas, donde el talento sale a relucir y la capacidad de interpretación se hace latente. «Trabajamos con objetivos individuales adaptados a cada participante y su movimiento, apoyados por reforzadores positivos, los cuales son clave para la motivación del alumnado», insisten.
Personas con discapacidad en artes escénicas
La metodología ‘Dan Zass’ nace del estudio y experiencia de la enseñanza de la danza a personas con diversidad funcional u otra discapacidad «atendiendo a la especificidad de cada participante«. Así, del mismo modo, se favorece la autonomía y el desarrollo personal de este colectivo.
De acuerdo con el objetivo de esta asociación, la metodología consiste «en la investigación de formas de aprendizaje y medidas de acción positiva para el fomento y favorecimiento de la participación e inclusión plena, igualitaria y efectiva en la sociedad.
Precisamente, el impulso hacia esa inclusión que citan desde ‘Dan Zass’ es alrededor «de personas que, por su cuerpo, mente y conducta, han estado excluidas como protagonistas activos en la práctica de la danza, debido a su diseño y accesibilidad universal».
Así mismo, la danza se ha erguido como una poderosa herramienta de expresión, encuentro y aprendizaje que permite trabajar y fomentar la inclusión de personas con discapacidad y la diversidad a través del movimiento.
En consecuencia, ‘Dan Zass’ realiza un seguimiento específico de cada participante para trabajar las áreas más concretas de apoyo, «respetando la evolución de las facultades«. Principalmente, se utilizan herramientas procedentes «de la musicoterapia, psicomotricidad, estimulación basal, danza contemporánea y educación social», explican.
Capacidades y potencial artístico
Ya decía Martha Graham que «los grandes bailarines no son geniales por su técnica; son geniales por su pasión«. Esa idea es la que, precisamente, llevan al ‘pie de la letra‘ en la Asociación ‘Dan Zass’ para acercar la danza y las artes escénicas a personas con discapacidad.
En consecuencia, la entidad asegura que su papel reside en acompañar «en la búsqueda de la propia danza desde las capacidades, motivando y estimulando la comunicación y expresividad» de los participantes.
Por ello, uno de los principales puntos de interés de esta asociación es el hecho de trabajar «las capacidades y potencial artístico de cada uno de los bailarines participantes, logrando también otros aspectos importantes para nuestro desarrollo conjunto y en el día a día».
De esta manera, la autonomía, integración social y el fomento de la comunicación y el lenguaje son aspectos esenciales sobre los que se sustenta la inclusión de personas con discapacidad, que es el propósito prioritario de la Asociación ‘Dan Zass’.






